Columnistas

Página quince: Concesionar la supercarretera de la información

Para sobrevivir a la cuarta revolución industrial, debimos haber construido infraestructura durante la tercera, pero todavía es posible actuar si existe voluntad gubernamental.

Lidiamos con la cuarta revolución industrial sin contar con la infraestructura que debimos haber desarrollado durante la tercera. La llamada supercarretera de la información es conexión de banda muy ancha, tanto de subida como de bajada, porque resulta que ya no somos solo consumidores de información, sino también productores.

El último dato que tengo es de 33.000 kilómetros de fibra óptica desplegados en el país. Parece suficiente, pero, siguiendo la analogía, la carretera nos pasa frente a la casa (negocio, oficina o centro educativo) y tenemos un trillo para llegar a ella.

Lo anterior, obviamente, produce enormes cuellos de botella en la entrada y salida de la carretera. La red de acceso con la cual contamos es del tiempo de antes (cobre y coaxial), que solo ofrece velocidades lentas y asimétricas (todavía más lenta de subida).

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