Columnistas

Nubes en el 2022

Aunque a las principales economías les fue bien en el 2021 a pesar de todas las incertidumbres que rodean las nuevas variantes del coronavirus, el 2022 traerá otras pruebas de resistencia

A pesar de las caídas y alteraciones generadas por las nuevas variantes de la covid-19, el 2021 resultó ser un año relativamente positivo para las economías y los mercados en gran parte del mundo.

El crecimiento subió por encima de su potencial después de la dura recesión del 2020 y los mercados financieros se recuperaron de manera robusta. Esto es lo que sucedió especialmente en Estados Unidos, donde los mercados bursátiles alcanzaron nuevos picos, debido en cierta medida a la política monetaria ultralaxa de la Reserva Federal de Estados Unidos (aunque los bancos centrales en otras economías avanzadas implementaron sus propias políticas radicalmente acomodaticias).

Pero el 2022 puede ser más difícil. La pandemia no terminó. Ómicron tal vez no sea tan virulenta como otras variantes anteriores —particularmente en economías avanzadas con un alto nivel de vacunación—, pero es mucho más contagiosa, lo que implica que las hospitalizaciones y muertes se mantendrán altas. La incertidumbre y la aversión al riesgo resultantes sofocarán la demanda y exacerbarán los cuellos de botella de las cadenas de suministro.

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