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Los juicios de Managua

Los juicios para condenar a los prisioneros políticos en Nicaragua recuerdan en muchos sentidos a los juicios de Moscú, que se celebraron entre 1936 y 1938

Sergio Ramírez, opinión
Sergio Ramírez, opinión

En Managua se están celebrando juicios para condenar a los prisioneros políticos encarcelados desde mayo del año pasado, cuando el régimen quiso eliminar cualquier riesgo en contra del fraude electoral que ya estaba montando y que culminó con la cuarta reelección de Daniel Ortega en noviembre.

Los juicios de Managua recuerdan en muchos sentidos a los juicios de Moscú, que se celebraron entre 1936 y 1938 en contra de figuras políticas relevantes que representaban algún tipo de amenaza para el poder de Stalin; unos juicios que le sirvieron también para imponer el terror entre aquellos que abrigaran algún mal pensamiento y quisieran de alguna manera rebelarse. Mejor el silencio que el tiro en la nuca.

Se parecen en cuanto al siniestro catálogo de delitos. El famoso artículo 58 del Código Penal de Stalin estaba diseñado para eliminar adversarios, disidentes y potenciales enemigos, y sacarlos del juego. Traición a la patria, traición a la revolución, atentados contra la soberanía nacional, colaboración con potencias extranjeras; un artículo que se iba reformando, de acuerdo a las necesidades de la represión.

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