Columnistas

La gobernanza del derecho a la alimentación

Una crítica al libre mercado y el papel de las corporaciones en la toma de decisiones relacionadas con la seguridad alimentaria

Siendo yo niña, mi padre, testigo de la redacción de la Declaración Universal de Derechos Humanos, me contó cómo en aquella ocasión, en un mundo fracturado por la Guerra Fría, fue posible hallar puntos de coincidencia en torno a principios compartidos.

La Declaración, aprobada en 1948, estableció una serie de derechos básicos, entre ellos, el derecho a una alimentación adecuada. Es deber de los Estados proteger, respetar y hacer valer esos derechos, y los que no lo hagan están sujetos a la rendición de cuentas.

La membresía de las Naciones Unidas tuvo un veloz crecimiento en los años sesenta, cuando muchas excolonias se independizaron y luego presionaron por una gobernanza mundial más equitativa. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, aprobado por la Asamblea General de la ONU en 1966, convocó a los países firmantes a garantizar una distribución de los suministros alimentarios del mundo equitativa y acorde con las necesidades.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌