Columnistas

La dictadura de Maduro

El dictador Nicolás Maduro se pone en la frente la etiqueta de izquierda, pero da igual, porque lo que hace no lo diferencia de las viejas dictaduras de derecha

Retrato de Sergio Ramírez, escritor y Premio Cervantes 2017, fundador del encuentro literario Centroamérica Cuenta.
Sergio Ramírez, escritor nicaragüense y fundador de Centroamérica Cuenta, Premio Cervantes 2017 y Premio Carlos Fuentes 2014. Melissa Fernández

Con la toma de posesión de Nicolás Maduro como presidente fraudulento, se remachan los clavos de otra dictadura en Venezuela, como las tantas que ese país ha sufrido en su historia moderna, de Juan Vicente Gómez a Marcos Pérez Jiménez, y a Hugo Chávez, todos respaldados en su hora por una casta militar corrupta, una oligarquía complaciente de viejos o nuevos ricos, y valiéndose de los instrumentos clásicos de las autocracias latinoamericanas: el fraude electoral, la represión violenta, el desprecio a la institucionalidad y el Estado tomado como botín para afianzar lealtades y complicidades políticas.

Dictaduras de distinta duración, pero con rasgos comunes. Juan Vicente Gómez llegó al poder tras el golpe de Estado que dio a su compadre Cipriano Castro, y mandó con puño férreo durante 27 años, de 1908 a 1935, sobre un país que pasaba del atraso rural a la explotación de los pozos petroleros.

Se valió de ardides y argucias legales para aparentar legitimidad, sin dejar nunca de manipular la Constitución, hasta que murió en su cama, de cáncer de próstata, noticia que se mantuvo oculta hasta el 17 de diciembre de 1935, aniversario de la muerte de Simón Bolívar, para que pasara a la inmortalidad en sacra compañía. Parecerse a Bolívar hasta en la muerte es una obsesión constante de los tiranos de Venezuela.

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