Columnistas

La corrupción y el dilema del huevo y la gallina

Los valores se aprenden y consolidan en la práctica social e institucional, no en los libros

¿Es la corrupción inherente a las personas o tiene un origen social e institucional? Dicho de otra manera, en una discusión sin fin, ¿qué es primero: el huevo o la gallina? Sin huevo no hay gallina y sin gallina no hay huevos.

La corrupción está relacionada con los valores de las personas, pero estos dependen del contexto en que se forman. Y digo “forman” porque los valores se aprenden y consolidan en la práctica social e institucional, no en los libros.

Los contenidos de los cursos y sermones éticos, si alguna vez calaron, se erosionan y diluyen frente a una actividad cotidiana que los niega y devalúa. Por eso, cuando la corrupción es una práctica social generalizada, crea una cultura que la reproduce y profundiza.

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