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Horizontes: Pakistán estrena jefatura

Las elecciones del miércoles pasado arrojaron una mayoría decisiva al partido liderado por el célebre ‘playboy’ Imran Kahn.

Con una población superior a 205 millones, separada por líneas religiosas ancestrales y, a su vez, sometida a las duras riendas de la aristocracia y los militares, la historia de Pakistán está manchada por magnicidios y atentados fallidos. Además, resulta difícil proyectar el devenir de esta inmensa nación sin abordar el mapa explosivo del entorno con China, India y Afganistán y una larga lista de conflictos militares paralelos. Y no es dable ignorar que Pakistán es una potencia nuclear.

Su mismo nacimiento, al finalizar el mandato británico de la India en 1947, planteó nuevas líneas sobre el mapa como provincia islámica, estatus inicial que derivó en una cruenta guerra hasta cuajar en un arreglo con la India.

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