Columnistas

Fuga de médicos de la CCSS

La CCSS parece haberse resignado a que otros le quiten personal formado con sus recursos institucionales

Ocho meses pueden ser una eternidad o pasar como un suspiro. Para un paciente que conozco, ocho meses representan el suplicio que deberá soportar mientras llega el día del examen “urgente” en un hospital público.

El hombre padece un fuerte dolor en la pierna izquierda, que lo atormenta a todas horas y que debe sobrellevar para cumplir con el corre corre habitual de sus tareas como enfermero.

Los médicos le dijeron que tiene un coágulo y, para definir el tratamiento, deberá someterse a una prueba médica. Sin embargo, el hospital al que está adscrito no dispone de campo a corto plazo.

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