Columnistas

Evaluación académica

Somos el país de la OCDE donde el rendimiento de los alumnos más ha desmejorado

Andrés Fernández Arauz es economista en jefe del Consejo de Promoción de la Competitividad. Licenciado en Economía y máster en Estadística por la Universidad de Costa Rica, posee una maestría en  Data, Economics and Development Policy del MIT, es profesor del Posgrado de Estadística de la Universidad de Costa Rica, ha realizado diversas investigaciones sobre pobreza, desigualdad económica, educación, mercados laborales y competitividad, entre otros. Sus contribuciones académicas se han publicado en revistas nacionales e internacionales y obtuvo el reconocimiento de la Universidad de Oxford a la Investigación de excelencia en la lucha contra la pobreza.
Columnista de La Nación.

Desde la eliminación de las pruebas de bachillerato en el 2019, el sistema educativo costarricense navega en medio de una nebulosa que le impide conocer si ha mejorado el proceso educativo en los últimos años o no.

Los exámenes de bachillerato debían ser sustituidos, ya que no respondían al nuevo modelo de enseñanza-aprendizaje fundamentado en competencias. Sin embargo, hasta la fecha, el Ministerio de Educación Pública (MEP) no ha logrado proponer un modelo de pruebas que brinde legitimidad al proceso y confianza a los actores.

De acuerdo con la Universidad Nacional, la prueba FARO “representó una mejora significativa en el modelo de evaluación de los aprendizajes”, pero evidenció yerros en su ejecución, especialmente en cuanto a la inclusión de preguntas sensibles en el cuestionario de factores asociados. Ese “error grave” dio motivos a la presente administración para eliminarla.

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