En el DRAE, etimología es “origen de las palabras, razón de su existencia, de su significación y de su forma” y también “especialidad lingüística que estudia el origen de las palabras consideradas en dichos aspectos”. Resumiendo: es el árbol genealógico de los vocablos.
“Se m'escocheró la lavadora”, le oímos decir alguna vez a alguien y, mientras le ayudábamos a localizar un taller de reparaciones, nos preguntábamos por el origen del verbo “descocherar”. Indagamos y la respuesta nos la dio un vecino de La Pitahaya: el término lo habrían inventado unos jóvenes judíos de aquel barrio para referirse a un caballero de la comunidad que, después de enviudar, adquirió hábitos alimentarios que no se consideraban kosher. “El doncito está deskosherado”, afirmaban los muchachos. Y si non e vero...
No es frecuente que un libro sea humorístico y, a la vez, seriamente académico. Del escritor esloveno Slavoj Zizek hay un texto que calzaría bien dentro de esa categoría, pero se debilita un poco al aconsejar ladinamente a las policías secretas que, como los chistes políticos surten un efecto social estabilizador, ellas mismas pongan a circular chascarrillos contra el gobierno de turno y sus autoridades. En verdad, por mucho esfuerzo que hicimos no pudimos imaginar a quiénes les podría encargar la temida y remozada Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) el enriquecimiento del débil acervo “chistológico” antigubernamental costarricense.
