Columnistas

En Guardia: ‘So long’, Ottón

Para evitar conflictos potenciales, Carlos Alvarado fletó a Epsy a la Cancillería y a Ottón al BCIE, ambos excluidos del Consejo Económico.

Se despidió Ottón Solís de la vida política. ¿Por qué? Yo cultivo mi propia versión: le dieron una estocada. Cuando esperábamos verlo ungido como rutilante ministro de Hacienda, para lo cual le sobraban credenciales y carácter, lo sitiaron en una insulsa y anodina institución internacional donde no pudiera hacer ni bien ni mal. Fue un destierro de lujo para salir de él. No lo merecía.

Yo conocí bien su trayectoria. Discrepamos y concordamos sobre muchos temas y, sin embargo, mantuvimos una cordial y respetuosa relación. Siempre admiré su valor, entereza y apego a los principios (incluida su testarudez), hombre de una sola pieza. Cuando dijo que jamás volvería a ser candidato, tras el ajustado desenlace contra Óscar Arias, yo le creí, como ahora, cuando afirma no querer participar en la campaña del 2022 y guardar silencio en el gobierno de Alvarado.

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