Columnistas

El Valle Central, la economía del café y su impronta en la cultura nacional

La buena calidad de los suelos y los beneficios del cultivo del café impulsaron una cultura de laboriosidad y cooperación en la nueva economía campesina

El desarrollo nacional ha estado anclado fuertemente al Valle Central, por el clima y la riqueza de sus suelos que definieron desde la colonia, la ubicación de sus principales centros de población.

Lo reducido de la población indígena y la sobrexplotación de esta provocaron la decadencia de las encomiendas a finales del siglo XVII y del enriquecimiento fácil con mano de obra cautiva. Nuestro país contrasta por la carencia de mano de obra servil y cautiva con otros, como México y Guatemala con gran población en servidumbre generadora de riquezas abismales, donde había hasta marqueses que eran transportados en andadillas.

Aquí si bien algunos, muy pocos, se beneficiaron de la esclavitud, la servidumbre y el acaparamiento de tierras, esto fue en poca escala y limitado en la meseta central oriental. Esta situación cambió sustancialmente con el desarrollo de la economía mercantil campesina en el Valle Central occidental.

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