Columnistas

El trabajo invisible que puede reducir una pensión

La persona que deja de trabajar para cuidar a sus padres o a otro familiar puede llegar a su propia vejez con menos cuotas o una pensión menor

Una hija ayuda a su mamá adulta mayor a caminar apoyada en una andadera tras levantarse de la cama
En las familias, quienes se hacen cargo de los adultos mayores que necesitan asistencia cotidiana son, en su mayoría, mujeres. Muchas de ellas deben dejar un trabajo formal para asumir esta tarea. WitthayaP

Mientras discutimos cómo financiar las pensiones y atender a una población adulta mayor cada vez más numerosa, hay una pregunta no menos importante que merece respuestas: ¿quién se está haciendo cargo de los adultos mayores que necesitan asistencia cotidiana?

Una parte importante de la respuesta sigue estando en los hogares. Y ese cuidado puede tener un costo económico que rara vez aparece en las estadísticas: limitar o impedir que el cuidador obtenga ingresos por su trabajo para contribuir al sostenimiento económico de su familia.

En el primer trimestre de 2026 había 1,97 millones de personas fuera de la fuerza de trabajo, 118.000 más que un año antes. De ellas, 1,25 millones eran mujeres y 717.000 hombres. La tasa de no participación fue de 58,4% entre las mujeres, frente a 33,4% entre los hombres.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌