Columnistas

El populismo es inmortal, como las cucarachas

Andrés Manuel López Obrador tiene a su favor la inmensa fatiga del país con el PRI y la desilusión con el PAN.

Es el cuento de nunca acabar. ¿Está liquidado el populismo? No lo creo. Incluso, pienso que es muy peligroso dar por muerta esta tendencia política. Hace 20 años publicamos junto con Álvaro Vargas Llosa y Plinio Apuleyo Mendoza el Manual del perfecto idiota latinoamericano, con un magnífico prólogo de Mario Vargas Llosa, pero, más adelante, cuando surgió Chávez, escribimos El regreso del idiota. Siempre surge una nueva hornada de populistas. Hay que admitir que son inmortales, como las cucarachas.

Este domingo 17 de junio Iván Duque y Marta Lucía Ramírez, candidatos del Centro Democrático fundado por Álvaro Uribe, deben ganarle fácilmente las elecciones colombianas a Gustavo Petro, el exguerrillero superpopulista, pero el primero de julio probablemente triunfará AMLO en México. AMLO es el acrónimo de Andrés Manuel López Obrador, el equivalente parcial de Petro, aunque sus credenciales son menos tremebundas.

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