Columnistas

El Luiz Inácio Lula da Silva de 1991 frente al Daniel Ortega de hoy

Ya no importa saber si Ortega es de izquierda o se ha convertido en un dictador tradicional de derecha. Las dictaduras tienen un solo oscuro color y deben ser combatidas desde cualquier posición del espectro ideológico democrático

El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se dirige a los asistentes en la clausura de la Cumbre Social del G20 en Río de Janeiro. Foto: Daniel RAMALHO / AFP
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se dirige a los asistentes en la clausura de la Cumbre Social del G20 en Río de Janeiro. Foto: Daniel RAMALHO / AFP DANIEL RAMALHO
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se dirige a los asistentes en la clausura de la Cumbre Social del G20 en Río de Janeiro. Foto: Daniel RAMALHO / AFP
"Tengo por seguro que, si a alguien se le ocurriera decir que en Brasil no habrá más elecciones, usted sería el primero en salir a la calle a defender el derecho de elegir", le dice Sergio Ramírez al mandatario de Brasil. (DANIEL RAMALHO/AFP)

Querido presidente Lula:

La última vez que nos vimos fue hace muchos años, en ocasión del Primer Congreso del Frente Sandinista celebrado en Managua, en julio de 1991, cuando usted dijo un discurso en la sesión inaugural. Fue un discurso que nunca olvidé, un discurso que nos ayudó a fijar el rumbo a quienes buscábamos afianzar una corriente democrática dentro de aquel partido que venía de sufrir una derrota electoral que puso fin a la revolución.

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