Columnistas

El lado bueno de la caída de la natalidad

La reducción de los nacimientos presenta desafíos para el estado de bienestar, pero también genera oportunidades inmediatas

Luis Rosero Bixby, demógrafo costarricense, impulsor de la Ley de Paternidad Responsable y descubridor de la zona azul de Nicoya, reconocida por su longevidad.
Luis Rosero Bixby, demógrafo reconocido de Costa Rica, impulsor de la Ley de Paternidad Responsable y descubridor de la zona azul de Nicoya, un fenómeno mundialmente estudiado por su relación con la longevidad y la calidad de vida. Foto: José Cordero.

La caída reciente de la natalidad en nuestro país ha empezado a captar la atención, aunque con un enfoque negativo. Es comprensible, ya que esta tendencia podría amenazar el estado de bienestar que hemos construido desde la década de los cuarenta del siglo pasado, basado en transferencias intergeneracionales: una gran población joven y en crecimiento sostiene a una pequeña población de personas mayores.

El reto, aunque muy real, no se manifestará de inmediato; pasarán varias décadas antes de que sus consecuencias se materialicen.

En contraste, existen efectos positivos e inmediatos de la baja natalidad que no suelen comentarse. A continuación, destaco tres de ellos.

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