Columnistas

El ‘jet’ de las zonas francas y el avión rezagado de la economía nacional

No se trata de escoger entre las zonas francas y el resto de la economía, sino de unirlas

Vuelo de un jet privado surcando las nubes
El reto no es que el "jet" vuele menos, sino que el avión comercial por fin despegue, parafraseando la metáfora del Estado de la Nación. EB Adventure Photography

En agosto, el secretario ejecutivo de la Cepal, el costarricense José Manuel Salazar Xirinachs, condensó nuestro desafío mayor en dos palabras: dualismo productivo. De un lado, sectores modernos, muy productivos y con buenos salarios; del otro, buena parte del régimen definitivo, que se rezaga.

No lo dice un crítico hostil, sino el organismo que exhibe nuestro clúster de dispositivos médicos como ejemplo regional. Y calza con la metáfora del Estado de la Nación: un jet rápido que transporta a pocos, las zonas francas, y un avión comercial que carga con la mayoría y al que le cuesta despegar.

El diagnóstico descansa en evidencia. Los estudios de Karla Meneses para el Estado de la Nación mostraron que solo una fracción minoritaria de lo que producimos está realmente encadenada, es decir, compra y vende insumos en magnitudes relevantes, y que son escasos los productos con multiplicadores de empleo altos.

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