Columnistas

El dilema del INA moderno

No basta con becas y transporte para los estudiantes, el INA debe incorporar a las comunidades y organizar cursos preprofesionales.

Miguel Sobrado
Miguel Sobrado

Gran tarea enfrentan Andrés Valenciano, nuevo presidente ejecutivo del INA, y su equipo de trabajo para cumplir con la misión encomendada por el presidente de la República de modernizar el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA).

Valenciano deberá ajustar la institución a la necesidad de formación de técnicos para la tecnología del futuro y atender, al mismo tiempo, el desempleo y subempleo asociados a la pobreza.

Para lo primero se prepara la institución, según expresó Valenciano en una entrevista con la periodista Ana Madrigal, de Radio Centro, a ajustar su quehacer a las necesidades no cubiertas del sistema productivo, y al mismo tiempo harán estudios de prospección para atender la demanda futura. En este terreno, parece tener una visión articulada y es de esperar que la complejidad burocrática no sea un obstáculo en la consecución de las metas.

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