Columnistas

El Banco Central ante el dilema de Ricitos de Oro

La inflación bajó considerablemente. Ahora empieza el juego de los números

Luis Mesalles
Luis Mesalles

La inflación bajó considerablemente después de dispararse el año pasado producto de la invasión de Rusia a Ucrania. El efecto de la fuerte alza de precios de las materias primas, especialmente del petróleo, se disipó. La combinación de políticas monetaria y fiscal restrictivas también ayudó a bajar las presiones inflacionarias, al punto que la inflación está muy por debajo del rango meta del Banco Central, entre un 2 y un 4 %.

En vista de la baja de inflación, el Banco Central redujo su tasa de política monetaria. Desde su pico del 9 % el año pasado al 6,5 % actual. Pero aún sigue siendo alta en términos reales, descontando la inflación (actual y esperada).

Si el Banco decidiera bajar más su tasa de política, y con ello influir para que las tasas del mercado financiero bajaran un poco más, habría un incentivo para mayor gasto e inversión y, con ello, algo más de dinamismo en la economía local.

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