Columnistas

El abandono de la educación pública

La pandemia vino a tirarnos en cara un problema que lleva años sin ser resuelto, por indiferencia e inoperancia

Carlos Vindas Rojas, opinión
Carlos Vindas Rojas, opinión

El éxito no puede negarse; sin embargo, lejos de seguir siendo el modelo del que muchos costarricenses nos hemos sentido orgullosos alguna vez, la educación se ha convertido en la demanda de un derecho jurídicamente exigible que no es asegurado equitativamente.

La pandemia solo vino a tirarnos en cara un problema que lleva años sin ser resuelto, y no por desconocimiento, sino por la indiferencia e inoperancia del sistema.

En el 2015, el IV informe estado de la educación ya revelaba que las desigualdades entre los centros educativos públicos y las instituciones privadas eran enormes. Advertía que, para combatir la brecha de rendimiento, debían atenderse los contextos familiares y sociales donde se desenvuelven los alumnos del sistema estatal, ya que, a diferencia de quienes asisten a escuelas y colegios particulares, los primeros tienden a pertenecer a hogares pobres, cuyos padres tienen una escolaridad incompleta. Incluso, en ocasiones, esos ambientes están permeados por otros factores, como violencia, padres ausentes y crianza de niños por terceros.

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