Columnistas

Del lado correcto de la historia

Es necesario que gobiernos y organismos de financiación pública dejen de dar apoyo a los combustibles fósiles y prioricen la transición a la energía limpia

Desde el punto de vista económico, la generación de energía a partir de fuentes renovables mejoró tanto que ya no se la reconoce. El uso de energía solar ya es la forma de producir electricidad más barata de la historia.

Más del 90 % de la capacidad de generación de energía que se instaló en todo el mundo el año pasado funciona con fuentes renovables. Pero para limitar el calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales, se necesita una transformación mucho más rápida de los sistemas energéticos, y para eso es necesario que gobiernos y organismos de financiación pública dejen de dar apoyo a los combustibles fósiles y prioricen la transición a la energía limpia.

La evidencia científica es clara. Para alcanzar la meta de 1,5 °C estipulada por el Acuerdo de París sobre el clima (2015), el ritmo de la transición energética global tiene que ser entre cuatro y seis veces más rápido que el actual.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌