Columnistas

Dejemos de construir y olvidar

El interés está puesto en la inauguración de proyectos, como si la conservación de los activos fuera opcional

El periódico «La Nación» nos alertó recientemente acerca de huecos y maleza a consecuencia de la falta de mantenimiento en rutas nacionales durante algunos meses; sin embargo, debemos tener presente que no es asunto nuevo, pues forma parte de un problema estructural, ya que tanto tomadores de decisiones como ciudadanos centramos nuestro interés, de manera exclusiva, en la inauguración de proyectos, como si la conservación de los activos fuera opcional.

Por ello, la demarcación y señalización de las carreteras parecen ser solamente un ornamento que poco tiempo después de la corta de la cinta irá dando paso a una ruta deteriorada.

Estrenamos un puente o paso a desnivel y rápidamente este se convierte en una más de las estructuras sucias y olvidadas que degradan nuestras ciudades: ¿Cómo se verá la Circunvalación norte en unos años? En este contexto, vale analizar las principales implicaciones del problema y posibles soluciones.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌