Columnistas

De nuevo la sombra del arroz

La creación de un fondo arrocero no beneficiará al consumidor, sino a los grandes productores, industriales e importadores

Cuando Costa Rica presentó su solicitud de incorporación a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), quedó debidamente advertida, entre otras cosas, de las condiciones que debía cumplir para garantizar el correcto funcionamiento de sus mercados internos, especialmente la eliminación de las abundantes distorsiones monopolísticas.

El principal instrumento convenido fue aprobar una ley para fortalecer el organismo de promoción de la competencia (Coprocom), el cual se creó mediante la Ley 9736, el 5 de setiembre del 2019.

La razón de esta condición era muy clara. La OCDE recomendaba la apertura de los mercados a la libre competencia, entre ellos el del arroz, para proteger al tantas veces maltratado consumidor. La competencia no funciona cuando hay grupos o empresas con capacidad para interferir en los precios y subirlos artificialmente.

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