Columnistas

De Frente: Desempleo regresivo

El mejor programa social que podemos diseñar es crear las condiciones para que los costarricenses de menos recursos consigan trabajo

El desempleo en nuestro país es altamente regresivo, según lo evidencia la más reciente Encuesta Nacional de Hogares. Si bien el paro ha experimentado un leve descenso –aunque sigue estando alto en un 7,5 %–, las disparidades en su incidencia de acuerdo al nivel de ingresos son alarmantes.

Mientras que el quintil más rico de la población tiene una tasa de desempleo de apenas un 1,5 %, el más pobre sufre de un nivel de desocupación del 21,9 %. En realidad, no debería sorprendernos que el paro afecte desproporcionadamente a la gente de menos recursos, puesto que la principal causa de la pobreza es precisamente la ausencia de una fuente estable y suficiente de ingresos.

Pero sí llama la atención el comportamiento de este indicador en la última década. En el 2007, cuando la tasa nacional de desempleo era de apenas un 4,6 %, la desocupación en el quintil más pobre era de un 11,2 %, mientras que en el más rico estaba en 1,4 %. Es a partir de ese año que el mercado laboral experimenta un marcado deterioro que se ensañó con el 40 % de la población de menos recursos, pero muy particularmente con el quintil inferior.

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