Columnistas

Configurados pero no determinados

Es posible desarrollar nuestro potencial y ajustarnos a las nuevas necesidades sociales, económicas y políticas

Organizarse ayuda a alcanzar objetivos. (Shutterstock)

En mi experiencia en la capacitación de grupos grandes que se organizaban para solucionar sus problemas, fui testigo de significativas transformaciones humanas conforme avanzaba el montaje y manejo de otras más complejas. Al comienzo se enfrentaban a la inercia de las organizaciones simples que les impedía alcanzar sus objetivos y, posteriormente, a medida que asimilaron en la práctica los principios de la organización compleja, adquirieron, no sin dificultades, capacidad operativa. Esta creaba, con sus resultados, un poder y una visión que transformaba y potenciaba sus aspiraciones.

Esta transformación, al consolidarse, marcaba un antes y un después, y la llamábamos “vitamina O”, de organización. Ejemplos documentados son el Hospital sin Paredes, en San Ramón, y otros en América Latina y África del movimiento cooperativo y comunal.

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