Columnistas

Asignatura pendiente

La Asamblea Legislativa no debe sentarse a esperar otro escándalo para cumplir con el mandato de la Sala Constitucional

Armando González, director de La Nación y columnista, abogado y periodista con estudios en la Universidad de Columbia.
Armando González, director de La Nación de Costa Rica, abogado y máster en Periodismo por la Universidad de Columbia. José Cordero
Edificio del Congreso con un cielo azul de fondo para ilustrar que los diputados deben aprobar la ley con miras al retiro de sus propias credenciales cuando falten al deber de probidad.
Los diputados no deben sentarse a esperar otro escándalo para aprobar la ley. Crédito: José Cordero.

“Los diputados cumplirán con el deber de probidad. La violación de ese deber producirá la pérdida de la credencial de diputado, en los casos y de acuerdo con los procedimientos que establezca una ley que se aprobará por dos tercios del total de los miembros de la Asamblea Legislativa”, dice el artículo 112 de la Constitución Política después de la reforma aprobada el 23 de mayo del 2018.

La enmienda vio la luz casi una década después de un pronunciamiento de la Sala Constitucional sobre la necesidad de establecer los medios para cancelar las credenciales a quienes incurran en faltas al deber de probidad, pero la ley requerida para poner la disposición constitucional en práctica es todavía una materia pendiente. Sin ella, el texto constitucional no pasa de las buenas intenciones.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌