Columnistas

A votar por el mejor líder para Costa Rica

Dios nos libre de escoger un candidato que presenta un programa que suena muy bonito, pero pone en peligro la estabilidad del país

Este domingo es día de fiesta nacional. Nos aprestamos a celebrar elecciones, una vez más. Aunque esta campaña electoral se ha sentido fría. Ha habido pocos signos externos que nos revele las preferencias de los votantes.

Antes las banderas en los techos de las casas y las calcomanías en los carros servían para identificar a los simpatizantes de cada partido. Era la encuesta más fiable. Ahora las manifestaciones de preferencia se conocen, principalmente, a través de las redes sociales. Ahí sí ha calentado un poco más la campaña, entre anuncios, memes y noticias falsas. Aun así, y con la gran cantidad de troles existentes, es difícil saber qué tantos simpatizantes tiene cada candidato en verdad.

Ni las encuestas sirven para anticipar lo que sucederá este domingo. Con más de un 30% de indecisos, el resultado es impredecible. Hacia qué candidatos se inclinen los indecisos, determinará quiénes serán los que lleguen a la eventual segunda ronda.

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