Implementación de uniforme obligatorio en el nuevo centro penal CACCO
El ministro señaló que los privados de libertad no tendrán derecho a usar ninguna prenda que venga del exterior.
Los uniformes serán confeccionados por mujeres de la cárcel el Buen Pastor (CAI Vilma Curling Rivera), mediante 26 máquinas de coser y con el acompañamiento técnico del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA). Las reclusas confeccionarían hasta 12.000 prendas al mes.
Según el jerarca, la tela, hilería y zapatos provendrán de donaciones de empresas privadas, por medio de sus programas de responsabilidad social.
“La mano de obra y la materia prima no va a significar ningún costo para los costarricenses”, resaltó el ministro de Justicia y Paz.
El jerarca indicó que las prendas brindan más seguridad e igualdad entre los internos. Además, la medida reduciría el comercio de ropa interna.
Añadió que la indumentaria facilitará las requisas por parte de las autoridades de la Policía Penitenciaria y la identificación, en caso de que exista algún intento de fuga.
En la conferencia de prensa se informó que el complejo penal registra un 64% de avance en su infraestructura. Las obras iniciaron en enero de 2026 y a partir de esa fecha comenzó a contabilizarse el plazo de 195 días que, según el Poder Ejecutivo, tomaría levantar la estructura carcelaria.
Detalles de la obra
De acuerdo con lo indicado en la contratación:
- Cada módulo dispondrá de 17 celdas y la construcción ocupará una huella de 31.048 metros cuadrados.
- El complejo estará conformado por cinco módulos habitacionales independientes.
- Uno de los módulos tendrá capacidad para 1.020 personas, con 60 reclusos por celda en camarotes triples.
- La capacidad total proyectada del complejo es de hasta 5.000 privados de libertad.
- Diseñado para albergar a criminales de alto perfil.
- El centro contará con vigilancia total y visibilidad completa de los espacios.
- Incluye puestos de control, accesos regulados, pasarelas internas y patios de sol independientes.
“Hagamos unas visitas don Gabriel (Aguilar), para que los jóvenes de Costa Rica que se están animando a meterse en lo que ya sabemos que los va a llevar a vestir ese uniforme, pongan las barbas en remojo. Estamos a tiempo de que no vayan a la cárcel de máxima contención”, añadió la presidenta Laura Fernández.