El monumento al expresidente José Figueres Ferrer, ubicado en la Plaza de la Democracia, en San José, comenzó a ser retirado la mañana de este viernes 6 de noviembre para someterlo a trabajos de restauración, luego de los daños ocasionados durante recientes manifestaciones en la capital, según informó el ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez.
La escultura, señaló el ministro, será removida por completo y permanecerá bajo resguardo hasta que existan garantías de que no volverá a sufrir daños. “Hay que quitarles el juguete a los vándalos”, dijo Rodríguez.
Explicó que el retiro es necesario debido al deterioro que han provocado los materiales utilizados para rayar el monumento, los cuales están afectando progresivamente el bronce.
Según el jerarca, a inicios de esta semana la superficie de la escultura tenía un aspecto más brillante, mientras que ahora presenta una apariencia opaca. Atribuyó ese cambio a la absorción de las sustancias utilizadas para los grafitis, lo que dificulta las labores de restauración.
El ministro aseguró que retirar la escultura es la alternativa más efectiva para intervenirla en el menor tiempo posible.
Las labores estarán a cargo del equipo técnico especializado en restauración del Museo Nacional. Sin embargo, Rodríguez no precisó cuánto tiempo permanecerá el monumento fuera de la Plaza de la Democracia.
Videos y fotografías captados por La Nación muestran un vehículo de la CNFL y a varios trabajadores realizando maniobras sobre la figura de bronce, envuelta en plástico, mientras una grúa sostiene lingas colocadas alrededor de la cabeza y el cuello de la escultura.
Las labores comenzaron alrededor de las 8:30 a. m.

Rodríguez informó que el Ministerio de Cultura presentó denuncias penales por los daños ocasionados al monumento. Según explicó, la institución pretende que, una vez identificadas las personas responsables, estas asuman los costos de la restauración.
El jerarca estimó que únicamente las labores iniciales de limpieza representan un gasto cercano a ¢1 millón.
También cuestionó el uso de recursos públicos para reparar repetidamente los daños provocados al patrimonio cultural.
“Esto es uso ineficiente de los recursos públicos, nosotros tenemos mantenimiento permanente sobre las obras para que se mantengan bien, pero estar buscando cada tres semanas que alguien venga y le ponga una pinta es un desperdicio de recursos públicos, ¿por qué?, por actos vandálicos”, señaló.
Monumento fue rayado durante manifestaciones
El pasado 20 de octubre, durante la marcha en defensa de la educación pública, la base del monumento quedó rayada con pintura negra y la frase “Sin cultura no hay monumentos”.
Posteriormente, el 2 de noviembre, durante un campamento en defensa de la educación realizado en la Plaza de la Democracia, circularon fotografías de personas encapuchadas rayando el monumento.
Los estudiantes que participaban en el campamento afirmaron que llamaron a la Fuerza Pública para denunciar lo ocurrido y se desligaron de los daños.
Un día después, durante una manifestación del sector agropecuario, el ministro de Seguridad Pública, Gerald Campos, anunció que giró instrucciones a los oficiales de la Fuerza Pública para actuar contra quienes ocasionen daños al patrimonio cultural.
“Lamentablemente van a ser personas que vamos a detener, vamos a pasar a Ministerio Público y les va a quedar su hoja de vida manchada”, advirtió Campos.


