Así se detalla en la resolución de la Dirección de Migración y Extranjería, publicada en el diario oficial el pasado 18 de febrero.
El alcance además no delimita un número de personas a recibir por parte del país norteamericano, pues únicamente señala que se autoriza “el ingreso y permanencia de las personas extranjeras que sean deportadas desde los Estados Unidos” conforme a lo acordado por ambos países, con el fin de que estas personas puedan continuar su viaje hacia sus países de origen.
Migrantes del CATEM Los migrantes deben permanecer durante el tiempo autorizado dentro del CATEM en la zona sur.
La directriz agrega, que la Policía de Migración sería la encargada de emitir los documentos para autorizar la permanencia de las personas migrantes en el centro de atención temporal, administrado por la Dirección General de Migración.
En relación al plazo del permiso, se agrega que si bien el documento tiene una vigencia de 30 días, este se puede prorrogar, en caso de que en ese período no se completen los trámites necesarios para que las personas continúen su viaje.
“Esa prórroga únicamente permitirá la permanencia mientras desaparecen los motivos que le impiden a la persona continuar con su viaje”, añade la directriz.
Adicionalmente se fijan condiciones para el otorgamiento del permiso, entre las que se mencionan que la persona no cometa un delito en el país o incurra en una acción que se constituya como una amenaza de seguridad pública.
Además, si las personas acceden a ser trasladadas por el país por organizaciones criminales, se revocará el documento e iniciarían las acciones legales correspondientes.
Según la publicación, los migrantes cubiertos bajo esa directriz no podrán trabajar ni por cuenta propia ni en relación de dependencia.
La semana pasada, tanto el presidente Rodrigo Chaves, como el ministro de Seguridad, Mario Zamora, aseguraron que los extranjeros deportados por Donald Trump, permanecerían en el país como máximo 6 semanas.
Asimismo, aseguraron que el grupo no puede salir del CATEM, donde permanecen bajo custodia de la Fuerza Pública e indicaron que todos los gastos de su estadía y traslados son cubiertos por el Gobierno de los Estados Unidos.
En tanto, el canciller Arnoldo André Tinico, reconoció que algunos migrantes podrían quedarse en el país y afirmó que en caso de que algunas de estas personas soliciten refugio, alegando correr riesgo en sus países de origen, cada caso será analizado de forma individual.