Costa Rica cambiará su calendario escolar a partir del 2027, los estudiantes pasarán de 200 días de clases a 180, mientras los 20 días restantes se reasignarán a capacitación y formación docente.
Leonardo Sánchez, jerarca del Ministerio de Educación Pública (MEP), afirmó que el cambio busca mejorar la calidad de la educación, planificación, formación y capacitación docente.
Especialistas en educación coinciden en que más días de clases no son garantía de efectividad ni se traduce en mejores aprendizajes, como lo expresaron Graciela Herrera Villalobos, académica de la División de Educación Básica de la Universidad Nacional (UNA), y Gabriela Valverde Soto, decana de la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Según Herrera, la evidencia estaría en que tras la huelga del 2019 y el apagón educativo producto de la pandemia de covid-19 no hay mejoras significativas.
El reto del MEP ante el cambio del calendario
Para Herrera y Valverde, lo que es un hecho es que con el cambio del calendario escolar, el MEP se enfrenta al desafío de conseguir que se aproveche mejor el tiempo de los estudiantes en clases.
“El verdadero desafío de nuestro sistema educativo está en la calidad de las experiencias de aprendizaje y en el aprovechamiento efectivo del tiempo escolar. Cualquier modificación del calendario debe considerar sus implicaciones para estudiantes, docentes y familias, procurando un equilibrio entre el tiempo destinado al aprendizaje, la planificación pedagógica, la evaluación y el descanso”, comentó Valverde.
En opinión de la académica de la UNA el cambio es necesario siempre y cuando el MEP consiga atender las necesidades que hay. Por ello señala otro gran reto: que la capacitación docente esté realmente planificada, para ello, dice, se requiere al menos un año de antelación, para que a partir de lo que se le imparta a los docentes se empiecen a ver resultados en las aulas.
“Porque se puede llegar y decir, tal y como pasó lamentablemente el año pasado con el MEP, que llegó e hizo un periodo de capacitaciones que obligaba a las personas docentes a ir a conectarse desde las escuelas donde muchos ni tenían Internet para hacerlo”, comentó Graciela Herrera.
Además, dijo, se conoció que se asignaba la impartición de los talleres de manera improvisada y que “si usted es amiga mía y usted habla de currículo, entonces vaya y hace usted esto”.
Según Herrera, también es necesario que se mejore la efectividad de la cantidad de días lectivos, pues hasta ahora son muy variadas y hay alumnos que van solo dos o cuatro lecciones al día.
“Los días lectivos ahorita no son garantía de efectividad. Estos cambios estructurales van a depender de la planificación del Ministerio de Educación Pública centralizado como tal”, dijo.
Para la experta, la capacitación docente es fundamental, así como los procesos de formación para cerrar las brechas con las que se mantienen algunos educadores producto de sus bases universitarias.
La promesa del MEP es ofrecer talleres virtuales, presenciales, teóricos y prácticos y crear espacios de aprendizaje y redes de apoyo pedagógico. El ministro afirmó en conferencia de prensa que habrá menos trámites, más tiempo para enseñar y que los docentes contarán con los planeamientos listos en una mochila digital.
Los docentes empezarán su año escolar el 8 de febrero, de esa fecha al día 19 habrá una jornada de capacitación docente y del 22 al 26 del mismo mes trabajarán en planificación institucional.
Los estudiantes empiezan las lecciones el 1.° de marzo y culminan el 30 de noviembre.
La Nación solicitó conversar con el jerarca del MEP o tener respuestas a preguntas enviadas con las que se buscaba profundizar sobre esta variación, sin embargo, al cierre de edición no habían sido atendidas.
Una de las consultas estaba relacionada con el porqué de la decisión en un contexto en el que el país permanece en un rezago educativo.
La Nación también solicitó al jerarca de Educación ahondar en cómo iban a garantizar que los docentes realmente tuvieran acceso a los cursos, pues ya se ha conocido casos de problemas de acceso a los talleres virtuales.

Exministros ven cambio con preocupación
La exministra de Educación para el periodo 2014-2018, Sonia Marta Mora Escalante, externó su preocupación por el cambio y advirtió de que es necesario prestar atención al contexto en el que el MEP reducirá los días de calendario escolar en las aulas.
“En un país con importantes rezagos y que sigue sin tomar decisiones serias en el campo de la formación inicial docente y la garantía de calidad de las carreras que forman educadores”, aseguró.
“En un contexto de reducción severa de la inversión en educación que está afectando las políticas de equidad, -para solo citar dos factores clave que inciden en la calidad educativa-, los cambios en el calendario escolar pueden convertirse en un paso más del proceso de deterioro de la calidad educativa que está en marcha en Costa Rica”, añadió.
Para Mora, el país se encuentra en un escenario en el que ocurre un debilitamiento de la escuela como lugar de aprendizaje, de protección y de desarrollo integral de las niñas, niños y jóvenes.
Asimismo, alertó de que dentro de “la visión fiscalista” no debe descartarse que la reducción del tiempo de clases presenciales pueda convertirse en argumento para seguir haciendo ajustes en el presupuesto educativo y concretando recortes en la inversión: ejemplificó con la extensión del servicio de alimentación escolar, el salario del personal docente, entre otros.
“Y esta reducción de la inversión no es un escenario posible, es una lamentable realidad en el momento actual y afecta elementos clave -transporte, becas, alimentación escolar entre otros- que inciden en las oportunidades educativas, en particular de las poblaciones más vulnerables. Los recortes al presupuesto de los CEN-CINAI son un claro ejemplo pues impactan directamente a la primera infancia en condición de vulnerabilidad”.
— Sonia Marta Mora Escalante, exministra de Educación
También el exministro Eduardo Doryan Garrón, quien implementó el cambio del calendario a 200 días hace 29 años, en 1998, manifestó su preocupación.
A su juicio, el calendario debería permanecer en los 200 días.
“Es como una señal de que la economía del conocimiento que implica un sustrato educativo significativo no es el motor, nuestro anclaje, nuestro cimiento con el cual algún día Costa Rica puede ser un país desarrollado. Me parece que da una una señal que no va por la mejor dirección de cómo el mundo ahora se está organizando y al cual nosotros aspiramos a ser un país desarrollado”, comentó Doryan.
En el contexto de rezago educativo, aseveró, estas decisiones son como “el mundo al revés”.
Para la exministra Mora, la extensión del calendario escolar, siempre y cuando se mantenga dentro de los rangos establecidos internacionalmente, no constituye el único factor que define la calidad educativa, agrega que para garantizarla se requiere de personal docente bien preparado y actualizado, prácticas pedagógicas pertinentes y centradas en el aprendizaje efectivo de los estudiantes y políticas públicas que aseguren el bienestar estudiantil.
Datos del 2025, indican que en promedio, en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el número de días lectivos anuales es de 186 en primaria, 184 en secundaria inferior (tercer ciclo) y 183 días en secundaria superior (diversificada).
Con el cambio a 180 días, el país queda por debajo del promedio.
La decana de la Facultad de Educación de la UCR considera que más allá de discutir cuántos días deben asistir los estudiantes a las aulas, es menester preguntarse qué están aprendiendo, cómo lo están haciendo y qué condiciones se están ofreciendo al profesorado para enseñar adecuadamente a los alumnos.
“En el contexto de los importantes rezagos educativos que enfrenta nuestro país, la prioridad debe ser garantizar que cada día lectivo represente una verdadera oportunidad de aprendizaje y no simplemente el cumplimiento de una cantidad de días establecidos en el calendario”, aseveró Gabriela Valverde.
Graciela Herrera agregó que aún cuando Costa Rica ha tenido más días de calendario escolar en comparación con el promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el país se mantiene debajo de la media en los resultados de las pruebas PISA.
En los resultados de estas pruebas aplicadas en el 2025 a 6.881 estudiantes de Costa Rica de 15 años, la población estudiantil obtuvo puntuaciones inferiores al promedio de la OCDE en Matemáticas, Lectura y Ciencias, indica el informe de esta organización.

Capacitaciones deben responder a las necesidades del aula, dice docente
Desde su experiencia en las aulas, la docente Jaimy Zamora Rodríguez, considera que el cambio puede ser positivo siempre y cuando este resuelva lo que se vive diariamente en los salones de clases.
“Necesitamos que se revise cómo se organiza ese tiempo y qué condiciones tenemos para aprovecharlo. (...) Considero que la capacitación puede ser productiva, siempre que nos ayude a llevar esas herramientas a nuestras aulas”, indicó la docente de la Escuela Tobías Guzmán, en San Mateo de Alajuela.
Desde su experiencia como madre, espera que el Ministerio de Educación comprenda que los alumnos necesitan docentes con tiempo para enseñar.
“Necesitan que sus docentes estén con ellos durante un periodo adecuado para conocerlos, acompañarlos y prepararlos, sin someterlos a cambios continuos. Necesitan estabilidad en el sistema educativo”, reconoció e indicó que sería ideal que los estudiantes tengan a sus profesores desde primer hasta tercer grado y de cuarto hasta sexto grado.