
La Junta de Salud del Hospital Nacional de Geriatría y Gerontología Dr. Raúl Blanco Cervantes solicitó a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) claridad en cuanto a la ruta y plazos para la construcción del nuevo centro médico para las personas adultas mayores.
En un comunicado de prensa, la junta pidió que se garantice la continuidad de los estudios, así como que se establezcan responsables, recursos y plazos verificables para avanzar hacia la contratación y construcción de las nuevas instalaciones.
La solicitud se realizó durante la inauguración del mes de la Persona Adulta Mayor y en el contexto de las pausas y nuevas revisiones de los estudios de la edificación, indicó la agrupación. Por ello, exigen información clara.
“Reconocemos la necesidad de estudios rigurosos. Lo que pedimos es que cada revisión tenga responsables y un plazo verificable, y que se traduzca en avance. Para las personas mayores y sus familias, la espera tiene consecuencias en su autonomía, su cuidado y su vida cotidiana”, afirmó Alicia Avendaño Rivera, presidenta de la Junta de Salud.
A la petición se unió la diputada liberacionista Karol Matamoros Montoya, quien integra la Comisión Permanente Especial de Discapacidad y Adulto Mayor de la Asamblea Legislativa. Ella reclamó por la pausa en los estudios y solicitó soluciones prontas y claridad.
“La atención médica especializada para esta población no puede estar en pausa. No se pueden seguir sumando demoras mientras el envejecimiento de la población marcha a un ritmo acelerado”, señaló Matamoros.
La legisladora afirmó que la obra no se puede postergar más. En marzo, la Defensoría de los Habitantes alertó que el nuevo hospital geriátrico estaría listo hasta el 2038, aun cuando en el 2025 se aseguró que la obra estaría concluida en el 2032. El motivo del atraso se debería a las expropiaciones de los terrenos.
Anteriormente, la Junta de Salud advirtió que el edificio actual tiene limitaciones estructurales y observaciones sobre las normas de seguridad humana. Además, las condiciones de evacuación no son las óptimas para la población que atienden. La infraestructura del Blanco Cervantes tiene 67 años de antigüedad.

Sin fechas de licitación, construcción y entrada en operación
La Junta de Salud del Blanco Cervantes informó que en una sesión reciente para conocer avances del proyecto, personal técnico de la Caja informó sobre una revisión del estudio de oferta y demanda que podría modificar el dimensionamiento de ambas etapas. Según les comunicaron, lo previsto es concluirlo en noviembre; sin embargo, solamente fue una comunicación que afirman no representa un plazo formal aprobado.
“Aún no se estableció una nueva fecha de licitación, inicio de construcción o entrada en operación”, señaló la junta.
También dicen que se habrían reportado avances en la expropiación de las 16 propiedades requeridas.
“La Junta reconoce estos avances y pide mantener el seguimiento para resolver los trámites restantes”, agregó la nota de prensa.
Por último, destacaron que la actualización técnica se requiere para que los servicios se vayan preparando de cara al envejecimiento del país. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) proyectó, en el 2024, que para el 2050 la cuarta parte de la población tendrá 65 años o más.
“El envejecimiento de Costa Rica exige planificar servicios que protejan la autonomía y el derecho a una atención oportuna. Contar con infraestructura especializada beneficia a las personas mayores y también a sus familias y redes de cuidado. Es fundamental que la planificación avance con continuidad y rendición de cuentas”, añadió Fabián Trejos Cascante, gerente general de la Asociación Gerontológica Costarricense (AGECO).
Durante la redacción de esta nota, La Nación envió consultas a la CCSS para conocer qué ha pasado con los estudios del hospital y si aún se mantiene que las obras del centro médico concluyan hasta el 2038. La oficina de prensa indicó que se procedió con la gestión.
