
Las diferencias en la distribución de las lluvias en Costa Rica, asociadas con El Niño según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), mantienen la atención sobre las fuentes de agua utilizadas para producir electricidad.
Aunque algunas zonas registran menos precipitaciones, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) indicó que sus principales embalses hidroeléctricos se encuentran en los niveles programados o incluso los superan.
La Gerencia de Electricidad del ICE explicó a La Nación que el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) opera con normalidad. Los registros muestran mayores niveles de agua en las cuencas de la vertiente del Caribe y menores en las del Pacífico.
Según los datos suministrados por la institución, Pirrís es el único de los embalses que se alimenta de cuencas del Pacífico, donde los niveles de agua son menores.
El embalse de Arenal se encontraba en 542,65 metros sobre el nivel del mar, mientras que Reventazón alcanzaba 254,4 metros.
Cachí registraba 989,9 metros sobre el nivel del mar y Pirrís llegaba a 1.199,05 metros.
La entidad señaló que los aportes de agua a sus embalses presentan variaciones positivas o acorde a lo programado. Según el ICE, estos cambios forman parte del comportamiento hidrometeorológico del país.
Más lluvia en una zona no compensa déficit en otra
Las diferencias de precipitación entre regiones tienen efectos particulares sobre cada sistema hidroeléctrico. La institución explicó que un aumento de las lluvias puede favorecer el almacenamiento de una cuenca, pero no compensa directamente la falta de agua en otra.
Esto ocurre porque cada cuenca posee características y comportamientos diferentes. Por esa razón, las condiciones más húmedas registradas en algunas áreas de la vertiente del Caribe no eliminan el déficit que pueda presentarse en sectores del Pacífico.
La mayoría de los embalses administrados por el ICE reciben agua de cuencas de la vertiente del Caribe, según indicó la gerencia de Electricidad.
Por otro lado, la evolución de las precipitaciones durante el resto de la estación lluviosa será determinante para conocer las condiciones con las cuales el sistema eléctrico llegará a los meses secos. Sin embargo, el ICE considera prematuro relacionar el déficit actual de algunas regiones con una condición de generación en 2027.
La institución explicó que las condiciones de la próxima estación seca dependerán del comportamiento hidrológico durante lo que resta de la época lluviosa y de otras variables que todavía se encuentran en evolución.
Lluvias no son el único factor que determina generación
El comportamiento de las precipitaciones tampoco permite explicar por sí solo los cambios en la participación de la energía hidroeléctrica dentro del Sistema Eléctrico Nacional.
El ICE señaló que el despacho eléctrico también depende de la disponibilidad de otras fuentes renovables, la demanda de electricidad, los mantenimientos de las plantas, los intercambios de energía y las condiciones operativas del sistema.
Por esa razón, un eventual aumento en el uso de otras fuentes de energía dependerá de las necesidades operativas y de la disponibilidad de cada recurso, según respondió la institución.
Ante posibles variaciones climáticas durante los próximos meses, el ICE incorpora información climatológica e hidrológica en sus procesos de planificación. La institución analiza escenarios de disponibilidad de recursos tanto para años húmedos como secos o neutros.
El Instituto también mantiene un monitoreo permanente a estas condiciones para anticipar escenarios y realizar ajustes en la operación del sistema eléctrico.