El fenómeno El Niño continúa alterando el comportamiento de las lluvias en Costa Rica. Mientras algunas regiones del Pacífico enfrentan una marcada disminución de las precipitaciones, sectores del Caribe registran acumulados superiores a los habituales.
Ante este panorama, la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) amplió este jueves las alertas roja, naranja y amarilla en diferentes zonas del país, debido a la consolidación del fenómeno climático y sus efectos sobre los sectores productivos.
La decisión se fundamenta en el más reciente informe del Instituto Meteorológico Nacional (IMN), con corte al 16 de octubre. El documento señala que El Niño alcanzó una intensidad muy fuerte, condición que podría mantenerse durante el trimestre comprendido entre noviembre del 2026 y enero del 2027.
El fenómeno afecta al país desde junio de este año. Durante los últimos cinco meses, las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial alcanzaron valores que, según el informe, son los más altos registrados desde 1950.

Estas son las zonas bajo alerta roja, naranja y amarilla
La CNE estableció tres niveles de alerta según las condiciones climáticas y la necesidad de respuesta institucional.
- La alerta roja comprende, Pacífico norte: Abangares, Bagaces, Cañas, Carrillo, Hojancha, La Cruz, Liberia, Nandayure, Nicoya, Santa Cruz. Pacífico central: Distritos de Paquera, Cobano y Lepanto (cantón de Puntarenas). Litoral Pacífico: territorio de 12 millas náuticas frente a toda la costa del Pacífico.
- La alerta naranja se mantiene en: Tilarán y en los cantones de Puntarenas −excepto Paquera, Lepanto y Cóbano−, Esparza, Montes de Oro, Monteverde, Garabito, Parrita y Quepos, así como Orotina y San Mateo, en Alajuela. A este nivel se suman Dota, León Cortés y Tarrazú, en la Zona de Los Santos.
- Alerta Amarilla: Pacífico sur: Pérez Zeledón, Buenos Aires, Coto Brus, Osa, Puerto Jiménez, Golfito, Corredores. Valle Central: Turrubares, Aserrí, Acosta, Puriscal, Alajuela, Atenas, Grecia, Poás, Naranjo, Palmares, San Ramón, Sarchí, Zarcero, Barva, Belén, Flores, Heredia, San Isidro, San Pablo, San Rafael, Santa Bárbara, Santo Domingo, Curridabat, Desamparados, Escazú, Goicoechea, Alajuelita, Montes de Oca, Mora, Moravia, San José, Santa Ana, Tibás, Vázquez de Coronado, La Unión, Cartago, El Guarco, Paraíso, Oreamuno, Alvarado y Jiménez.

Déficit de lluvias alcanza el 43% en el Pacífico norte
Los registros meteorológicos muestran diferencias importantes entre las regiones del país.
Entre enero y setiembre del 2026, el Pacífico norte acumuló un 43% menos de lluvia respecto de los valores normales. En el Pacífico central, el déficit alcanzó el 37%, mientras que en el Pacífico sur llegó al 27%.
El Valle Central registró una disminución del 20% en las precipitaciones durante ese mismo periodo.
En algunas localidades, las condiciones resultaron todavía más marcadas. El informe señala que Cañas registró un déficit de lluvia del 63%, uno de los valores más significativos identificados en el análisis.
En contraste, el Caribe presentó un comportamiento opuesto.
El Caribe norte acumuló un 39% más de lluvia de lo habitual y el Caribe Sur registró un excedente del 25%. La zona norte oriental presentó un aumento del 29%.
En sectores de Limón, las precipitaciones superaron hasta en un 70% los valores climatológicos.

Sequía persiste en cuatro regiones del país
El Sistema de Alerta Temprana de Sequía confirmó que la sequía meteorológica continúa en el Valle Central, Pacífico norte, Pacífico central y Pacífico sur.
Sin embargo, el panorama cambió en la zona norte occidental. El repunte sostenido de las precipitaciones permitió que esta región saliera de la condición de sequía meteorológica.
La CNE advirtió de que la distribución irregular de las lluvias persiste incluso en octubre, uno de los meses más lluviosos de la época lluviosa en buena parte del país.
Esta situación responde al comportamiento característico de El Niño, que favorece condiciones más secas en algunas regiones y mayores precipitaciones en otras.
No obstante, la institución aclaró que pueden presentarse episodios de lluvia en ambas vertientes en cualquier momento del año, debido a la interacción de diferentes factores atmosféricos.
El Niño podría mantener una intensidad muy fuerte hasta enero
El monitoreo del océano Pacífico ecuatorial muestra un calentamiento sostenido de las aguas superficiales.
Según el IMN, el indicador trimestral del fenómeno alcanzó los 2,2 °C, valor que corresponde a la categoría de intensidad muy fuerte.
Para establecer esta clasificación, los especialistas utilizan las anomalías de temperatura superficial del mar. Un valor superior a 0,5 °C corresponde a un fenómeno débil; por encima de 1 °C se considera moderado; superior a 1,5 °C, fuerte; y por encima de 2 °C, muy fuerte.
En la costa pacífica costarricense, la temperatura superficial del mar superó en más de 1,5 °C los valores climatológicos durante los últimos tres meses.
El informe prevé que la intensidad muy fuerte se mantenga entre noviembre del 2026 y enero del 2027.
CNE pide revisar planes de emergencia ante posibles afectaciones
Ante la persistencia del fenómeno, la Comisión solicitó a las instituciones públicas y a las instancias del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo revisar sus planes de contingencia.
La institución pidió preparar escenarios de posibles afectaciones a los servicios esenciales y movilizar recursos cuando resulte necesario para reducir los impactos.
También solicitó mantener una vigilancia constante sobre la evolución de El Niño y comunicar oportunamente las condiciones que puedan representar riesgos para las comunidades.