Educación

42 escolares caminan descalzos entre el barro para estudiar

Son alumnos de la escuela El Campo, en Pocosol de San Carlos; trampas de barro se forman con las lluvias y acompañan sus recorridos de una hora a la escuela

Campaña para recoger capas y botas para 40 estudiantes de la escuela El Campo, en Pocosol, San Carlos.
Campaña para recoger capas y botas para 40 estudiantes de la escuela El Campo, en Pocosol, San Carlos. Captura de pantalla
Prácticamente no hay día en que no llueva. El agua que cae del cielo forma trampas de barro en el camino que 42 niños y niñas recorren todos los días hacia su escuela, en una humilde comunidad de Pocosol de San Carlos, limítrofe con Nicaragua. (Captura de pantalla )

En la zona norte, los inviernos son muy rudos. No hay día en que los aguaceros no caigan con fuerza sobre estas nobles tierras y formen trampas de barro para los pies de los caminantes, en complicidad con los caminos rojos, abundantes entre montañas y llanuras.

Ahí, en el caserío El Campo pegado a la frontera con Nicaragua, muy cerca del río San Juan, 42 niños de la Escuela Pocosol conocen la fuerza de esos cepos de lodo. Casi todos los días, sus tres maestras los ven llegar empapados, descalzos y llenos de barro porque el agua los acompaña siempre, todos los inviernos.

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