La microbióloga costarricense Marie-Claire Arrieta Méndez fue galardonada esta semana con una Beca de Investigación Arthur B. McDonald, del Consejo de Investigación en Ciencias Naturales e Ingeniería de Canadá (NSERC, por sus siglas en inglés).
Esas becas reconocen a investigadores académicos en etapa temprana de su carrera, y los apoyan para fortalecer su capacidad de investigación, de modo que lleguen a ser líderes en sus campos e inspiren a otros.
El NSERC entrega hasta seis cada año e incluyen una subvención de investigación de hasta $250.000 y un apoyo salarial de hasta $180.000.
Las Becas McDonald son uno de los reconocimientos académicos más prestigiosos de Canadá y llevan el nombre de Arthur B. McDonald, el destacado físico canadiense ganador del Premio Nobel de Física en 2015.
Según la organización, Arrieta, profesora de la Escuela de Medicina Cumming de la Universidad de Calgary, ha ampliado la comprensión de cómo el microbioma moldea la salud humana desde las primeras etapas de la vida.
Ella y su equipo investigan cómo las comunidades microbianas influyen en el desarrollo inmunitario, el metabolismo y el riesgo de enfermedades a largo plazo.
El NSERC destacó que sus hallazgos “han revelado que el desarrollo saludable depende no solo de la genética, sino también de las relaciones ecológicas que se establecen entre el huésped y los microbios después del nacimiento”, según precisó la organización en un comunicado.
Durante años, la investigación sobre el microbioma se centró sobre todo en las bacterias. Según el NSERC, Arrieta ayudó a abrir una nueva frontera al demostrar que los hongos intestinales regulan activamente el desarrollo inmunitario y metabólico.
Con datos longitudinales de cohortes de bebés, modelos gnotobióticos (aquellos cuyo microbioma es completamente conocido) y análisis multiómicos avanzados, su laboratorio mostró cómo las alteraciones en las comunidades microbianas de los primeros años pueden cambiar el desarrollo del sistema inmunitario y aumentar el riesgo de enfermedades inflamatorias crónicas.
Su equipo también descubrió cómo el género de hongos Malassezia se adapta a la leche materna humana, lo que aporta nuevas pistas sobre los procesos ecológicos que dan forma al microbioma infantil.
El NSERC concluyó que los descubrimientos de Arrieta “están transformando la comprensión del desarrollo temprano, al revelar que la salud humana no depende solo de la genética, sino de una compleja alianza entre los huéspedes y sus comunidades microbianas”.
Premio Nacional de Ciencia 2016
Arrieta ya había sido reconocida en Costa Rica. En 2016 recibió el Premio Nacional de Ciencia, que otorga el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), por su investigación “El rol de la microbiota intestinal de edad temprana en el desarrollo del sistema inmune y en la patogénesis del asma pediátrica”.
La microbiota es el conjunto de bacterias y otros microbios que habitan dentro del organismo, especialmente en el intestino, y que son vitales para la formación del sistema inmunitario.
El estudio detalla que las alteraciones que ocurren durante la formación de la microbiota tienen más posibilidades de provocar una afectación permanente, que incrementa el riesgo de desarrollar enfermedades de carácter inmune y metabólico.
Oriunda de Tibás, Arrieta estudió microbiología en la Universidad de Costa Rica y luego se especializó y se mudó a Canadá, donde vive desde hace años. Realizó una maestría y un doctorado en la Universidad de Alberta y luego continuó sus estudios posdoctorales en la Universidad de British Columbia antes de convertirse en investigadora académica y profesora en la Universidad de Calgary.
Su campo de investigación es el microbioma intestinal, la inmensa comunidad de microbios que habita los intestinos, y cómo la salud de las personas depende en gran parte de la salud de ese microbioma.
Sus investigaciones recientes han encontrado cambios en los microbios relacionados con la aparición del asma, una enfermedad que hasta ahora no se había estudiado desde ese punto de vista. Estos descubrimientos pioneros han revolucionado el estudio de la enfermedad y abierto la posibilidad de predecirla y prevenirla.
Por ser también madre de familia, Arrieta también se aventuró en la comunicación científica publicando un libro.
Junto con el doctor Brett Finlay escribió Let Them Eat Dirt: Saving Your Child from an Oversanitized World (“Que coman tierra: cómo salvar a tu hijo de un mundo excesivamente higienizado), un libro dirigido a padres con información sobre cómo mejorar la salud de bebés y niños tomando en cuenta sus microbios.
La obra, traducida a 14 idiomas, fue seleccionada por Publishers Weekly entre los 100 mejores libros del año 2016.
