Victoria de los demócratas en el Congreso de Estados Unidos: ¿el fin de la Doctrina Donroe?
Elecciones en Estados Unidos: el nuevo Congreso demócrata prepara una fuerte ofensiva contra los acuerdos petroleros de Donald Trump y su doctrina exterior
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con el exboxeador Mike Tyson al fondo. ALEX WROBLEWSKI
Washington, Estados Unidos. Con una amplia mayoría en el Congreso de Estados Unidos, los demócratas intentarán frenar la ambiciosa agenda de seguridad de Washington en América Latina y el Caribe, que el mandatario Donald Trump rebautizó como Doctrina Donroe.
Y para ello podrían contar con la ayuda de representantes republicanos para algunos asuntos, como el control de los ambiciosos planes petroleros de Trump en Venezuela o la política migratoria.
Meses después de volver a la Casa Blanca, el gobierno Trump resumió sus objetivos en la región en una nueva doctrina de seguridad nacional: lucha sin cuartel contra el crimen organizado, contra la inmigración irregular y contra la presencia de “países ajenos” a la región, un eufemismo para referirse básicamente a China.
Era el renacimiento de la Doctrina Monroe de injerencia “benigna” del siglo XIX, cuando Washington decidió plantar cara a las potencias europeas que intervenían como querían en países que acababan de nacer.
Trump se apropió del nuevo nombre: Doctrina Donroe.
Esa doctrina, sin embargo, pasa por tener partidas presupuestarias y funcionarios nombrados para que la ejecuten. Y eso en parte pasa por el Congreso.
“Tener ambas cámaras del Congreso, poder para citar [testigos] y supervisión presupuestaria pondrá fin al menos a las partes más extremas de la Doctrina Donroe”, explicó a la AFP Douglas Farah, presidente de la consultoría de seguridad IBI.
El representante Robert Garcia, que asumirá la jefatura del Comité de Supervisión de la Cámara, lanzó una advertencia contundente el martes a los republicanos y a la familia Trump: “Busquen un abogado”.
“No creo que se haya acabado” la doctrina Donroe, explica Rebecca Bill Chávez, presidenta del Diálogo Interamericano.
“Trump no va a cambiar sus prioridades solo porque los demócratas ganaron el Congreso. Pero se enfrentará a un escrutinio mucho mayor”, agrega.
Una reunión del Escudo de las Américas. (Facebook Comando Sur/Facebook Comando Sur)
Proyectos y demandas
En el caso de Venezuela, los demócratas tienen como mínimo dos proyectos de ley para poner coto a las inversiones estadounidenses con dinero público, o incluso para impedir que el gobierno estadounidense pueda intervenir en los asuntos del país caribeño.
El presidente Trump anunció en agosto un “histórico” acuerdo petrolero con Caracas que permitiría a operadores estadounidenses explotar crudo en yacimientos venezolanos, mediante un complejo esquema que implica una empresa privada, North American Blue Energy Partners (NABEP).
El Pentágono formaría parte de esa explotación petrolera de forma indirecta, mediante el control del 35% de NABEP.
El senador demócrata Jack Reed mandó rápidamente una carta pidiendo explicaciones al gobierno, y previsiblemente se abrirán audiencias de fiscalización en los comités de Relaciones Exteriores y Defensa del ambas cámaras.
La demócrata Debbie Wasserman Schultz y la republicana María Elvira Salazar, reelecta por ajustado margen en Florida, han liderado también iniciativas para prolongar de alguna forma el estatuto migratorio temporal de los venezolanos, que el gobierno canceló.
La Corte Suprema ratificó en términos generales el derecho del gobierno Trump a cancelar programas migratorios que son temporales.
La situación de cerca de 350.000 migrantes haitianos es aún más desesperada, y los legisladores quieren revertir la política migratoria de Trump.
El caso de Cuba
Ante Cuba, las diferencias entre la ahora minoría republicana y los demócratas son mucho más profundas.
El ala más izquierdista de los demócratas, con congresistas como Gregory Meeks o Joaquín Castro, presentaron en mayo una “resolución de poderes de guerra contra Cuba” que prohibiría cualquier iniciativa militar.
Trump ya invocó la seguridad nacional para atacar a Irán sin pasar por el Congreso.
El presidente ha repetido en público que sus planes son “dar un rodeo” por las costas cubanas cuando se acabe la guerra en Irán.
Cuando el gobierno Trump lanzó los primeros ataques con misiles contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico, en septiembre de 2025, rápidamente cinco congresistas demócratas escribieron para pedir explicaciones al jefe del Pentágono, Pete Hegseth.
El Pentágono ha entregado información reservada y largas justificaciones legales para esos ataques.
Los presupuestos del Estado federal son potestad de la Cámara de Representantes. Los demócratas podrían obstaculizar las demandas de financiamiento del Pentágono, como ya intentaron con la guerra en Irán.
Al mismo tiempo países aliados como Colombia se esfuerzan en recuperar totalmente la financiación de la lucha antidrogas, y otros como El Salvador han firmado acuerdos de acogida de inmigrantes indocumentados que ahora serán escrutados con toda seguridad por los demócratas.