Donald Trump se viste de empleado de McDonald’s para desacreditar a Harris
Donald Trump aprovechó su aparición en un McDonald’s para cuestionar la veracidad de una experiencia laboral de su rival, Kamala Harris
Mientras freía papas y las servía a los clientes, Trump comparó su breve desempeño con el presunto trabajo de Harris en la misma cadena en los años 80, generando un nuevo intercambio de acusaciones en la carrera presidencial. Foto: AFP WIN MCNAMEE
Lancaster. El candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump, se presentó el domingo en un restaurante de comida rápida McDonald’s de Pensilvania, interpretando el papel de un empleado, en una operación destinada a denunciar lo que calificó como una mentira de Kamala Harris, su rival en las elecciones.
Trump protegió su camisa blanca y su corbata con un delantal. Luego de que le explicaran cómo se preparan las papas fritas, se puso manos a la obra: las frió, las saló abundantemente y las colocó en bolsitas.
Conocido por su afición a las hamburguesas y la comida rápida, el septuagenario político se dirigió entonces al mostrador. “Regalo de Trump”, le dijo a una familia que esperaba ser atendida en un restaurante de Feasterville, cerca de Filadelfia.
“Con esto ya trabajé 15 minutos más que Kamala, que jamás ha trabajado aquí”, comentó al cabo de un cuarto de hora.
Donald Trump Mientras freía papas y las servía a los clientes, Trump comparó su breve desempeño con el presunto trabajo de Harris en la misma cadena en los años 80, generando un nuevo intercambio de acusaciones en la carrera presidencial. Foto: AFP (WIN MCNAMEE/Getty Images via AFP)
Kamala Harris ha afirmado que en el verano de 1983, cuando era estudiante, trabajó en un McDonald’s, alternando entre la caja, la freidora y la máquina de helados en un restaurante de Alameda, cerca de Oakland, California.
Trump sostiene que se trata de una mentira de la candidata demócrata, aunque sin aportar pruebas de ello. Tampoco el equipo campaña de la vicepresidenta ha probado la veracidad de la versión de Harris.
El trabajo ocasional en un restaurante de comida rápida es, de hecho, una realidad con la que millones de estadounidenses pueden identificarse.