Terrorismo

Dos pandilleros de la MS-13 se declaran culpables de asesinar a un adolescente para acceder organización criminal en Estados Unidos

Pandilleros lo mataron creyendo que el joven de 17 años pertenecía a otra pandilla

Suspected members of the Mara 18 who remain under custody, walk at Isidro Menendez Justice Court in San Salvador, on February 06, 2020. - Violent gangs operating in El Salvador are in retreat due to police and military operations, and the number of homicides and confrontations committed by their members has decreased, analysts said. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP)
Suspected members of the Mara 18 who remain under custody, walk at Isidro Menendez Justice Court in San Salvador, on February 06, 2020. - Violent gangs operating in El Salvador are in retreat due to police and military operations, and the number of homicides and confrontations committed by their members has decreased, analysts said. (Photo by MARVIN RECINOS / AFP) MARVIN RECINOS

Dos pandilleros de la MS-13, identificados como Juan Amaya Ramírez, alias “Cadáver” y Óscar Flores Mejía, alias “Chamuco”, se declararon culpables de asesinar a Andy Peralta, de 17 años, en Kissena Park en Flushing, Queens, Nueva York. Los miembros de la estructura criminal podrían ser sentenciados a una pena de prisión mínima de 30 años y podrían ser condenados a cadena perpetua.

El homicidio ocurrió el 23 de abril de 2018, y según detallaron los documentos judiciales, Amaya, Flores y un tercer asociado a la banda criminal, el cual se desconoce su identidad, conspiraron para cometer el asesinato de Andy Peralta como requisito para unirse a la MS-13 y erróneamente creyeron que Peralta era miembro de una pandilla rival.

“Los acusados reclutaron a Leyla Carranza, entonces novia de Amaya Ramírez, para atraer a Peralta al parque Kissena en Flushing, Queens, para que pudiera ser asesinado. Carranza se comunicó con Peralta en las redes sociales y finalmente lo convenció de reunirse con ella en el Kissena Park”, relata la Oficina del Fiscal de Estados Unidos.

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