Dos pandilleros de la MS-13, identificados como Juan Amaya Ramírez, alias “Cadáver” y Óscar Flores Mejía, alias “Chamuco”, se declararon culpables de asesinar a Andy Peralta, de 17 años, en Kissena Park en Flushing, Queens, Nueva York. Los miembros de la estructura criminal podrían ser sentenciados a una pena de prisión mínima de 30 años y podrían ser condenados a cadena perpetua.
El homicidio ocurrió el 23 de abril de 2018, y según detallaron los documentos judiciales, Amaya, Flores y un tercer asociado a la banda criminal, el cual se desconoce su identidad, conspiraron para cometer el asesinato de Andy Peralta como requisito para unirse a la MS-13 y erróneamente creyeron que Peralta era miembro de una pandilla rival.
“Los acusados reclutaron a Leyla Carranza, entonces novia de Amaya Ramírez, para atraer a Peralta al parque Kissena en Flushing, Queens, para que pudiera ser asesinado. Carranza se comunicó con Peralta en las redes sociales y finalmente lo convenció de reunirse con ella en el Kissena Park”, relata la Oficina del Fiscal de Estados Unidos.

