Su posición la dio a conocer en una ceremonia en Shanksville, donde cayó uno de los cuatro aviones lanzados por los terroristas contra objetivos estadounidenses.
“En las semanas y meses que siguieron los atentados del 11 de setiembre estaba orgulloso de dirigir a un pueblo impresionante, resistente y unido”, dijo el expresidente.
"Si hablamos de la unidad de Estados Unidos, estos días parecen lejanos", lamentó.
"Muchas de nuestras políticas se han convertido en un desnudo llamado a la rabia, el miedo y el resentimiento. Eso es preocupante para nuestra nación y nuestro futuro", advirtió.
Cuarenta personas, más los cuatro secuestradores, murieron en el vuelo 93 de United Airlines que cubría la ruta entre Newark (Nueva Jersey) a San Francisco. Este se estrelló en Shanksville y, presumiblemente, iba dirigido contra el Capitolio, sede del Congreso americano, en Washington.