El Mundo

Telescopio de NASA cayó a la Tierra tras 22 años de investigar las mayores explosiones del universo

Observatorio Neil Gehrels Swift cayó sobre región de Indonesia tras detectar 2.000 estallidos de rayos gamma y brindar datos para 7.000 publicaciones científicas

Fotografía, facilitada por la NASA, del 31 de julio de 2004, del telescopio espacial Swift mientras es desembalada en el Hangar AE de la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, en el Centro Espacial Kennedy, Florida.
Fotografía, facilitada por la NASA, del 31 de julio de 2004, del telescopio espacial Swift mientras es desembalada en el Hangar AE de la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral, en el Centro Espacial Kennedy, Florida. HANDOUT

Uno de los principales telescopios espaciales de la NASA reingresó a la atmósfera terrestre ayer miércoles 4 de noviembre, casi 22 años después de su lanzamiento, en una caída que culminó su misión de investigar algunas de las explosiones más poderosas del universo.

Se trata del observatorio Neil Gehrels Swift, una instalación espacial diseñada para detectar y estudiar los llamados estallidos de rayos gamma, fenómenos cósmicos en extremo energéticos que liberan enormes cantidades de radiación en períodos muy breves.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos, según la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), confirmó que el telescopio reingresó a la atmósfera a las 7:39 a.m., hora del este estadounidense, sobre la región de Sumatra del Norte, en Indonesia.

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