La exvicepresidenta Rebeca Grynspan Mayufis sigue liderando la votación por la secretaría general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sin embargo, su postulación habría recibido dos posibles vetos en la trascendental votación realizada este viernes 16 de octubre, según informó La Nación de Argentina.
Según filtraciones de la votación secreta realizada en la sede de la ONU reportadas por el diario, Grynspan lideró la votación con nueve apoyos y cinco rechazos.
A ella le siguieron el diplomático argentino Rafael Grossi y la excanciller guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho respaldos y seis votos en contra cada uno. Todos tuvieron un “no opinión”.
No obstante, el Consejo de Seguridad de la ONU está lejos de llegar a un consenso. Los tres aspirantes principales recibieron dos rechazos cada uno provenientes de los cinco países con poder de veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia, denominado P5.
Según La Nación, la candidatura de Grynspan, que es secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, enfrentaría resistencias de Estados Unidos por tener el respaldo de China.
De hecho, según señaló un diplomático bajo condición de anonimato citado por el sitio especializado PassBlue, los dos vetos que recibió esta tarde fueron de Washington y Londres.
Dichos vetos no son formales, pues no se han realizado votaciones oficiales, sino solamente informales. Por ende, no son definitivos, pero funcionan para estimar posibles apoyos y complicaciones en la carrera.
Por su parte, la diplomática costarricense publicó un mensaje agradeciendo el apoyo en sus redes sociales y reafirmando su candidatura.
“Agradezco el apoyo que he recibido de los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU. Los resultados divulgados de la votación informal de hoy vuelven a situar mi candidatura a la cabeza y reflejan el respaldo constante que he recibido desde que comenzaron las votaciones en julio”, escribió en Facebook.
“Seguiré trabajando con todos los miembros del Consejo para construir el consenso necesario, escuchando sus prioridades y conversando sobre mis propuestas para el futuro de la ONU”, continúa.
“En este momento decisivo para las Naciones Unidas, mantengo mi compromiso de promover la paz y la seguridad e impulsar reformas sustanciales. Mis propuestas buscan que la ONU sea más eficiente, eficaz y transparente, para que pueda mejorar de manera más significativa la vida de las personas a las que servimos”, concluyó.
En proceso
En tanto, la candidatura de Grossi, que cuenta con el aval de la administración de Donald Trump, ha enfrentado diversos obstáculos, con críticas públicas del gobierno del presidente ruso, Vladimir Putin, por su rol al frente del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el marco de la guerra con Ucrania, e indicios de que el régimen chino de Xi Jinping se decantaría por un respaldo a Grynspan.
Medios como El País de España, Infobae y Swissinfo también han publicado que los tres principales aspirantes enfrentaron dos vetos cada uno.
De esta forma, la carrera para liderar la ONU continúa trabada y con final abierto, e incluso los expertos señalan que pronto podrían sumarse nuevos aspirantes ante la falta de acuerdo.

¿Cómo va la carrera?
Según filtraciones, Grynspan y Rodrigues-Birkett tienen una ligera ventaja sobre Grossi, ya que el argentino tendría apenas dos apoyos de los cinco países con poder de veto, mientras que la tica y la guyanesa habrían cosechado tres apoyos.
La “no opinión” que tuvo Grossi, que es el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), fue de un miembro con derecho a veto.
La conclusión general es que los cinco grandes no se ponen de acuerdo: cada uno encuentra alguna pega a alguno de los siete candidatos.
Hasta ahora, las cinco rondas anteriores se habían hecho con papeletas idénticas de los 15 miembros del Consejo, lo que permitió medir el nivel general de apoyos y rechazos a los candidatos, pero sin revelar si los votos negativos provenían de alguno de los cinco miembros del P5.
No obstante, este viernes los representantes de Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña y Francia usaron papeletas rojas, mientras que los de los diez miembros no permanentes emplearon blancas. Todas son anónimas.
Para imponerse en la ronda final, un candidato necesita reunir al menos nueve votos en el Consejo y evitar el veto de cualquier miembro del P5. Tras ese respaldo, los 193 Estados miembros de la Asamblea General suelen ratificar al aspirante recomendado.

Embajador de Estados Unidos habla
Después de la votación secreta de esta tarde, el embajador norteamericano ante la ONU, Michael Waltz, señaló a los periodistas que en el Consejo preferirían que la definición del proceso culmine este año, antes de que termine el mandato del actual secretario, el portugués António Guterres.
“Siempre hemos dicho que simplemente necesitamos al mejor [candidato]. Entendemos que existe el deseo de una rotación regional. Por supuesto, si el mejor fuera una mujer, lo veríamos con buenos ojos. Pero, en realidad, solo necesitamos al mejor candidato”, dijo Waltz.
El mandato de Guterres termina el 31 de diciembre y la definición debería llegar antes de esa fecha, aunque no se descarta ningún escenario dada la evidente falta de consenso en el Consejo de Seguridad tras las primeras cinco rondas indicativas.
Incluso hay diplomáticos que no descartan la posibilidad de llegar al 1 de enero sin nombramiento, algo que nunca ha ocurrido y abriría una crisis institucional en Naciones Unidas de consecuencias imposibles de prever. Waltz dijo que nadie desea ese escenario.
Al parecer, solo un acuerdo entre Rusia, China y Estados Unidos podría destrabar la situación.


