¿Qué ha pasado con el salvadoreño deportado de Estados Unidos por error? Esto es lo que ordenó la Corte Suprema sobre su caso
Kilmar Ábrego García vivió en Estados Unidos bajo un estatus legal protegido desde 2019, cuando un juez dictaminó que no debía ser deportado porque podría estar en peligro en El Salvador
(FILES) A member of the Congressional Hispanic Caucus holds a picture of Kilmar Abrego Garcia during a news conference to discuss Abrego Garcia's arrest and deportation d at Cannon House Office Building on April 9, 2025 in Washington, DC. The US Supreme Court on April 10 ordered the Trump administration to "facilitate" the return of a Salvadoran migrant who was wrongfully deported last month and sent to a notorious prison in his native country. The government must "'facilitate' (Kilmar) Abrego Garcia's release from custody in El Salvador and to ensure that his case is handled as it would have been had he not been improperly sent to El Salvador," the conservative-majority court said in its unsigned ruling. (Photo by ALEX WONG / GETTY IMAGES NORTH AMERICA / AFP) ALEX WONG
Kilmar Ábrego García, casado con una estadounidense, fue arrestado el 12 de marzo por agentes migratorios y expulsado tres días después junto a más de 200 personas a El Salvador. (ALEX WONG/AFP)
Washington, Estados Unidos. La Corte Suprema de Estados Unidos ordenó este jueves al gobierno del presidente Donald Trump “facilitar” el regreso de un migrante salvadoreño expulsado por error en marzo y encarcelado en una prisión de El Salvador.
Kilmar Ábrego García, casado con una estadounidense, fue arrestado el 12 de marzo por agentes migratorios y expulsado tres días después junto a más de 200 personas a El Salvador.
La administración Trump acusa a la mayoría de ellas de pertenecer a la pandilla venezolana Tren de Aragua, declarada organización “terrorista” por Washington. No aportó pruebas.
El gobierno reconoció más tarde ante un tribunal que la expulsión del salvadoreño se debió a un “error administrativo”.
Ábrego García vivió en Estados Unidos bajo un estatus legal protegido desde 2019, cuando un juez dictaminó que no debía ser deportado porque podría estar en peligro en El Salvador.
La administración afirma que no puede enmendar el error porque Ábrego García está detenido en El Salvador. Lo acusa de formar parte de la pandilla MS-13, también declarada “terrorista”.
Una jueza federal, Paula Xinis, dictaminó que no vio pruebas de que sea un pandillero y pidió al gobierno que “facilite” su regreso antes de la medianoche del 7 de abril.
El gobierno recurrió a la Corte Suprema, de mayoría conservadora, que suspendió la decisión el lunes hasta nuevo aviso y solicitó a los abogados de Ábrego García que presentaran una respuesta por escrito.
“Esta decisión —y su exigencia de llevar a cabo apresuradamente negociaciones internacionales delicadas y asegurar el regreso de Ábrego García esta noche— no tiene precedentes y es indefendible”, afirmó el gobierno de Trump en su apelación, al acusar una vez más a los jueces de interferir en las prerrogativas del poder ejecutivo.
Por unanimidad, los nueve magistrados de la Corte Suprema aprobaron la decisión del tribunal inferior en la medida en que exige al poder ejecutivo “facilitar” el traslado “y garantizar que su situación se gestione como se habría hecho de no haber sido enviado indebidamente a El Salvador”.
La corte restablece por tanto la decisión de la jueza de primera instancia pero le pide que “la aclare con la debida consideración al poder ejecutivo”.
“Por su parte, el gobierno debe estar dispuesto a compartir lo que pueda respecto de las acciones que ha emprendido y de cara a acciones futuras” para remediar esta situación, enfatiza la Corte Suprema.
La Casa Blanca reconoció haber pagado “aproximadamente seis millones de dólares” a El Salvador para encerrar al primer grupo de migrantes expulsados. (MICHAEL GRAF/AFP)
“Respetar la ley”
Las tres juezas progresistas, en una opinión separada firmada por una de ellas, Sonia Sotomayor, especifican que habrían rechazado la apelación de la administración Trump en su totalidad y se negaron a aceptarla.
Recomiendan que el tribunal de primera instancia “siga garantizando que el gobierno cumpla con su obligación de respetar la ley”.
La secretaria de Seguridad Interior, Kristi Noem, quien visitó a finales de marzo la prisión salvadoreña donde se encuentran detenidos los inmigrantes deportados el 15 de marzo, dijo el miércoles estar “convencida de que las personas que están allí deben estar allí y deberían estar por el resto de sus vidas”, informó la plataforma Axios.
La Casa Blanca reconoció haber pagado “aproximadamente seis millones de dólares” a El Salvador para encerrar al primer grupo de migrantes expulsados.
Esta cantidad es una miseria, según la portavoz Karoline Leavitt, “en comparación con el costo que supondría para el contribuyente estadounidense albergar a estos terroristas en prisiones de máxima seguridad” en Estados Unidos.