Kamala Harris, siempre con la vista en la Casa Blanca
Puede llegar allí como vicepresidenta, pero no oculta que le interesa encabezar el gobierno de Estados Unidos
(FILES) In this file photo taken on June 27, 2019 Democratic presidential hopeful US Senator for California Kamala Harris speaks during the second Democratic primary debate of the 2020 presidential campaign season at the Adrienne Arsht Center for the Performing Arts in Miami, Florida. - Biden on August 11, 2020, named Harris, a black US senator from California, as his choice for vice president, capping a months-long search for a Democratic partner to challenge President Donald Trump in November. (Photo by SAUL LOEB / AFP) SAUL LOEB
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La senadora Kamala Harris durante una intervención en el segundo debate entre aspirantes a la candidatura presidencial demócrata, el 27 de junio del 2020 en Miami, Florida. AFP La senadora Kamala Harris durante una intervención en el segundo debate entre aspirantes a la candidatura presidencial demócrata, el 27 de junio del 2020 en Miami, Florida. AFP (SAUL LOEB/AFP)
Washington. Con una carrera brillante, digna del mejor “sueño americano” a pesar de capítulos controvertidos, la senadora Kamala Harris, de 55 años, intentará en noviembre convertirse en la primera vicepresidenta del país.
Aunque para muchos seguirá sin duda con la mirada puesta en las elecciones presidenciales del 2024 y la esperanza de romper entonces el último techo de cristal: ser la primera afrodescendiente en gobernar Estados Unidos.
“Mi madre me decía a menudo: Kamala, podrías ser la primera en lograr muchas cosas. Asegúrate de no ser la última”, le gustaba repetir a Harris durante su desafortunada campaña para las votaciones primarias demócratas, a la que puso fin en diciembre.
Desde el comienzo de su carrera, esta hija de inmigrantes de Jamaica y de India ha sido pionera.
Después de dos períodos como fiscala en San Francisco (2004-2011), fue elegida dos veces fiscala de California (2011-2017), convirtiéndose en la primera mujer, pero también en la primera persona negra, en dirigir los servicios judiciales del estado más poblado del país.
Luego, en enero del 2017, se juramentó en el Senado en Washington, convirtiéndose en la primera mujer con raíces en el sur de Asia en llegar a la Cámara Alta, y en la segunda senadora afrodescendiente en la historia de Estados Unidos.
Cerca de Joe Biden
Harris conoce bien al candidato demócrata a la Casa Blanca, a quien a veces simplemente llama “Joe” en público, porque era cercana a su hijo Beau, quien murió de cáncer en el 2015.
El agrio intercambio con el vicepresidente de Barack Obama la hizo encumbrarse en las encuestas.
Pero a pesar de un inicio de campaña con bombos y platillos frente a más de 20.000 personas, rápidamente bajó en los sondeos, sin lograr definir claramente su candidatura.
El exvicepresidente Joe Biden y la senadora Kamala Harris conversaron luego del tercer debate demócrata en Houston, Texas, el 12 de setiembre del 2019. AFP El exvicepresidente Joe Biden y la senadora Kamala Harris conversaron luego del tercer debate demócrata en Houston, Texas, el 12 de setiembre del 2019. AFP (ROBYN BECK/AFP)
Algunos aliados de Biden no le perdonaban no haberse retractado lo suficiente de sus críticas y advertían contra una compañera de fórmula demasiado “ambiciosa”, una apreciación considerada sexista por los partidarios de Harris.
Pero su experiencia en los poderes Legislativo, Judicial y Ejecutivo y una personalidad que mezcla risa contagiosa y dureza como exfiscala, finalmente venció esos temores.
Combativa
Harris creció en Oakland, en la California progresista de los años 1960, orgullosa de la lucha por los derechos civiles de sus padres: un jamaiquino profesor de Economía y una india tamil, ya fallecida, investigadora del cáncer de mama.
Estudió en la Universidad de Howard, fundada en Washington para acoger a estudiantes afroestadounidenses segregados, y recuerda regularmente su membrecía en la asociación de estudiantes negros Alpha Kappa Alpha.
Casada desde agosto del 2014 con Douglas Emhoff, abogado y padre de dos hijos, Kamala Harris pone a su familia primero.
Por lo general mordaz con sus oponentes, el presidente Donald Trump había dicho en julio que sería "una buena elección" para Biden.
El magnate republicano "no tiene ni idea de cómo manejar o calificar a Kamala Harris", reaccionó su portavoz cuando ella era candidata, Ian Sams. "Está desconcertado con mujeres fuertes como ella".
En el Senado, Harris se hizo conocida por sus interrogatorios, a veces de tono escalofriante, durante audiencias de alta tensión. Como candidata a las votaciones primarias, también había prometido “liderar la acusación” contra Trump.
Precio de la fiscalía
Pero su pasado como fiscala también le pesa en contra.
Desde Carolina del Sur hasta Michigan, los votantes negros y progresistas lamentan su reputación de dureza. Cuestionan en particular sus iniciativas como fiscala para castigar fuertemente los delitos menores que, según sus críticos, afectaron más que nada a las minorías.
Al reunirse con los votantes, su imagen cálida también contrasta con cierta rigidez, mostrando en ocasiones una falta de autenticidad.
“Algunos, especialmente entre los jóvenes negros, la ven como parte del problema, no como la solución”, advirtió David Barker, profesor de Ciencias Políticas en la American University en Washington.
Resta ver si ahora Kamala Harris logrará movilizar a este electorado potencialmente clave para alcanzar, junto a Joe Biden, la Casa Blanca.