Jefe militar admite su error al posar con Trump tras represión de protesta antirracista
'Mi presencia en ese momento y en ese ambiente creó una percepción de participación militar en la política interna”, declaró el general Mark Milley
FILE - In this June 1, 2020 file photo, President Donald Trump departs the White House to visit outside St. John's Church, in Washington. Part of the church was set on fire during protests on Sunday night. Walking behind Trump from left are, Attorney General William Barr, Secretary of Defense Mark Esper and Gen. Mark Milley, chairman of the Joint Chiefs of Staff. Milley says his presence “created a perception of the military involved in domestic politics.” He called it “a mistake” that he has learned from. (AP Photo/Patrick Semansky) Patrick Semansky
AFP
El jefe del Estado Mayor Conjunto, general Mark Milley (ropa de camuflaje), acompañó al presidente Donald Trump (izquierda) en una caminata hacia una iglesia cercana a la Casa Blanca, el 1.° de junio del 2020. (Patrick Semansky/AP)
Washington. El jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, general Mark Milley, admitió este jueves que se equivocó al acompañar al presidente a posar después de que una manifestación pacífica fue reprimida, un indicio de que la fractura entre Donald Trump y el Pentágono se profundiza.
“No debería haber estado allí”, declaró el alto oficial quien emitió esta declaración después de que el jefe del Pentágono, Mark Esper, marcó distancia con Trump la semana pasada.
El controvertido incidente se produjo el 1.° de junio, cuando Trump caminó desde la Casa Blanca para tomarse una foto sosteniendo una biblia frente a la cercana iglesia de Saint John, vandalizada la víspera durante protestas contra la brutalidad policial tras la muerte de George Floyd, un estadounidense negro asfixiado por un agente.
En un momento de debate nacional sobre las discriminaciones raciales, “mi presencia en ese momento y en ese ambiente creó una percepción de participación militar en la política interna”, indicó Milley.
Contra la politización
“Debemos respetar escrupulosamente el principio de un cuerpo militar apolítico, que está enraizado profundamente en la esencia de nuestra república”, agregó el general.
Las imágenes del militar en traje de combate junto a Trump fueron utilizadas por la Casa Blanca en un video con tintes electorales, lo que consternó a Milley, afirmó una fuente del Pentágono.
Varios antiguos jefes militares, incluyendo el exsecretario de Defensa Jim Mattis, se expresaron contra una politización de las Fuerzas Armadas.
“Yo juré defender la Constitución. Yo nunca hubiera podido imaginar que tropas que tomaron el mismo juramento hubieran podido, bajo ninguna circunstancia, violar los derechos de sus ciudadanos”, criticó Mattis en un artículo en The Atlantic.
El exsecretario fue más lejos y dijo que tampoco hubiera podido concebir que altos mandos militares posaran en una foto, de forma absurda, con el presidente.
La Casa Blanca defendió la foto de Trump y afirmó que enviaba un mensaje contundente e incluso lo comparó con el primer ministro británico durante la Segunda Guerra Mundial, Winston Churchill.
Pero el episodio parece haber provocado una toma de consciencia en los altos mandos militares, que por tercera vez expresaron públicamente sus diferencias con el ejecutivo.
El actual jefe del Pentágono pasó de referirse a la situación como “un campo de batalla” el 1 de junio, al evocar la posibilidad de despegar varias unidades de tropas en activo a las cercanías de Washington para poder apoyar en caso de necesidad de las autoridades civiles, a distanciarse públicamente de Trump dos días después.
Trump expresó inmediatamente en Twitter su oposición categórica a esta idea.
Esta no es la primera vez que la Casa Blanca es acusada de politizar el Ejército. En junio del 2019, durante una visita a Japón, el mandatario pidió que se colocara fuera de su vista a un destructor lanzamisiles bautizado en honor al fallecido senador John McCain, un acérrimo crítico de Trump.
Trump también intervino ante la Justicia militar para exigir que exoneraran al soldado Edward Gallagher de cargos por crímenes de guerra, un caso muy defendido por la cadena de cabecera del mandatario, la emisora conservadora Fox News.