Política

Bernardo Arévalo: Un inicio desafiante pero con la democracia y ‘poder’ en manos del pueblo

Los analistas políticos, Juan Diego Godoy y Max Santa Cruz, analizan los hechos que marcaron la juramentación de Bernardo Arévalo, sus retos ante la Fiscalía y conversaciones en el Congreso de la República

Una de las primeras tareas de Bernardo Arévalo como presidente será pedir la renuncia a la fiscal general Consuelo Porras, quien lideró una ofensiva para retirarle la inmunidad. (JOHAN ORDONEZ/AFP)
Una de las primeras tareas de Bernardo Arévalo como presidente será pedir la renuncia a la fiscal general Consuelo Porras, quien lideró una ofensiva para retirarle la inmunidad. (JOHAN ORDONEZ/AFP)

Bernardo Arévalo es el presidente de Guatemala, pero el camino para llegar a la silla presidencial presentó varios inconvenientes; antes, durante y después de su elección.

Desde que su nombre fue elegido para el balotaje; el Movimiento Semilla, sus miembros y la figura de Arévalo y Karin Herrera, vicepresidenta de la República, vieron cómo desde la Fiscalía y diversos sectores se empeñaban en lo que ellos llamaron la gestación de un “golpe de Estado”.

Frase que entre pasillos, volvió a escucharse el domingo 14 de enero, día de la juramentación como Presidente en un acto que debió empezar a las 2:00 p. m. y terminó llevándose a cabo a eso de las 11:58 p. m., sin la presencia del presidente saliente, Alejandro Giammattei; y luego de una muy extensa jornada legislativa.

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