Nueva manifestación contra la corrupción en Albania termina en disturbios y choques policiales
Los choques acumulados en las últimas semanas suman más de 300 personas heridas según el reporte de las autoridades
Manifestantes utilizan fuegos artificiales mientras se enfrentan a la policía antidisturbios durante una manifestación nacional antigubernamental en el centro de Tirana, el 24 de octubre de 2026. ARMEND NIMANI
Tirana, Albania. La capital de Albania, Tirana, fue escenario este sábado de una importante protesta contra la corrupción y las condiciones de estudio, en la que manifestantes arrojaron morteros pirotécnicos a la policía, que respondió con disparos de balas de goma.
Una nube de gas lacrimógeno cubrió al anochecer la plaza Skanderbeg de Tirana, constataron periodistas de la AFP.
Cientos de casquillos de munición policial y adoquines esparcidos cubrían la principal avenida que conduce a la sede del gobierno.
Durante más de cuatro horas, la policía intentó dispersar con cañones de agua a grupos de manifestantes que, en algunos casos armados con artefactos incendiarios, pretendían atacar edificios ministeriales o la sede del Partido Socialista, del primer ministro, Edi Rama.
Desde mediados de octubre, con el regreso a clases y la incorporación de estudiantes de secundaria y universitarios a las protestas, el movimiento surgido contra un proyecto de complejo turístico vinculado a la familia del presidente estadounidense Donald Trump adquirió una nueva dimensión.
Las marchas mayoritariamente pacíficas y no violentas dieron paso a manifestaciones marcadas por enfrentamientos que, según las autoridades, dejaron más de 300 heridos.
Agentes antidisturbios se cubren mientras manifestantes lanzan un cóctel molotov durante una protesta contra el gobierno en el centro de Tirana, el pasado 18 de octubre de 2026. (ARMEND NIMANI/AFP)
El sábado activistas informaron de algunos heridos leves entre los manifestantes. Consultada por la AFP, la policía no respondió.
El Ministerio de Salud informó de dos periodistas con heridas leves, además de un policía y cuatro manifestantes.
“Estamos aquí por una sola razón: no queremos construir nuestros sueños en otro lugar”, resumió Rosela Mira, estudiante de primer año de Medicina en la capital albanesa. “Quiero tener un futuro aquí”.
Su hermana, estudiante de secundaria, relató las deterioradas condiciones educativas, con “40 alumnos por clase”.