El Mundo

La acusación por torturas contra Maduro expone una estructura represiva que los presos políticos aún sufren en Venezuela

El expediente judicial en Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por crímenes de tortura devela una red de represión sistemática que aún opera en cárceles de Venezuela

Persisten graves denuncias sobre tratos inhumanos en los centros de reclusión, principalmente en la cárcel El Rodeo I, en la ciudad de Guatire.
Persisten graves denuncias sobre tratos inhumanos en los centros de reclusión, principalmente en la cárcel El Rodeo I, en la ciudad de Guatire. (Foto de Pedro MATTEY / AFP) PEDRO MATTEY

Caracas, Venezuela. La acusación presentada en Estados Unidos contra Nicolás Maduro y Cilia Flores por dirigir un sistema de torturas en Venezuela contra presos políticos expone una estructura de represión que involucraba a funcionarios de distintos niveles de los cuales varios de ellos continúan en el poder.

Nueve meses después de la intervención por fuerzas militares estadounidenses, la situación no ha cambiado sustancialmente. Persisten graves denuncias sobre tratos inhumanos en los centros de reclusión, principalmente en la cárcel El Rodeo I, en la ciudad de Guatire, en el Estado Miranda.

El expediente, presentado el 8 de octubre ante un tribunal federal de Nueva York, amplió los cargos que Maduro y Flores enfrentaban en Estados Unidos por presunto narcotráfico. Los fiscales los acusan de participar en un esquema que empleó la tortura como mecanismo de represión desde 2013.

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