Interés Humano

Salvadoreños claman justicia 40 años después de la masacre de El Mozote

Durante el acto de homenaje, se guardó un minuto de silencio y las campanas de la iglesia del municipio sonaron en memoria de las víctimas

San Salvador. Dominados por un sentimiento de tristeza y depositando flores al pie de un monumento, centenares de salvadoreños conmemoraron este sábado el 40.° aniversario de la masacre de El Mozote, cometida por el Ejército contra cerca de 1.000 personas, la mitad de ellos niños, en el marco de la guerra civil.

“La masacre para nosotros como víctimas es algo que no podemos olvidar. Año con año estamos en este lugar para recordarles y decirles que la memoria de ellos continúa viva”, declaró en la apertura del acto conmemorativo el presidente de la Asociación de Víctimas de El Mozote, Leonel Tobar. El acto central tuvo lugar en la plaza de El Mozote, departamento de Morazán, unos 200 km al noreste de San Salvador, bajo un cielo nublado y con una leve brisa.

“Han pasado 40 años, pero es como que hubiese sido ayer, nuestras heridas están abiertas, nuestra esperanza está en la Justicia”, declaró Dorila Márquez, de 65 años, quien perdió en la matanza a sus padres, una hermana embarazada, seis sobrinos y cinco cuñados. “Pido cárcel para los militares que cometieron esta barbaridad, porque a mí no se me va olvidar la sangre de mi familia hasta que yo muera”, declaró Pedro Ramos, un campesino de 72 años, quien perdió a su esposa y una hija de ocho meses.

La matanza se dio entre el 9 y el 13 de diciembre de 1981, cuando unidades del Ejército salvadoreño, encabezadas por el batallón contrainsurgente Atlacatl —adiestrado por Estados Unidos—, lanzaron la denominada “Operación Rescate” contra la población del noreste del departamento de Morazán.

El gobierno de El Salvador estableció en el 2017 que al menos 988 personas, entre ellas 558 niños, fueron asesinadas en El Mozote y las comunidades adyacentes. Otras 712 personas que sobrevivieron al ataque abandonaron la zona. El conflicto en El Salvador dejó más de 75.000 muertos, al menos 7.000 desaparecidos y miles de desplazados.

Durante el acto de homenaje, se guardó un minuto de silencio y las campanas de la iglesia del municipio sonaron en memoria de las víctimas. Muchos de los invitados, entre los que se encontraba el encargado de negocios de la Embajada de Estados Unidos, Brendan O´Brien, formaron una fila para depositar flores en el monumento en recuerdo de las víctimas.

Entre los presentes estaba el sacerdote belga Rogelio Ponseele, quien ha acompañado a las víctimas durante los 40 años de “tristeza”. “En lo que nos hemos quedado estancados, es en cuanto a la justicia y la reconciliación. Yo insistiría más en la reconciliación porque sería el mejor regalo que podríamos ofrecer a la patria salvadoreña para lograr una nueva convivencia”, declaró Ponseele a la AFP.

Estados Unidos, que financió al Ejército salvadoreño durante la guerra civil de El Salvador (1980-1992), anunció que entregó a la justicia salvadoreña documentos desclasificados sobre la masacre. “Ayer (viernes) presentamos documentos desclasificados del gobierno de Estados Unidos solicitados por el juzgado encargado de la investigación, y vamos a presentar más en el futuro”, dijo O’Brien, en español, durante el acto conmemorativo en la plaza de El Mozote.

Los archivos se presentaron ante un tribunal de San Francisco Gotera, donde se enjuicia a 17 militares por la masacre. “Nos reunimos para recordar cómo ocurrió este horror, por qué sucedió, y para asegurarnos que esta historia no se olvide”, exclamó O´Brien ante los aplausos de los presentes.

La masacre fue negada por el gobierno cívico militar de la época, presidido por el democristiano José Napoleón Duarte, ya fallecido, y por la administración estadounidense de Ronald Reagan, que entregaba un millón de dólares diarios para la guerra al país centroamericano.

“El Mozote fue uno de los capítulos más oscuros de la historia de El Salvador. Hace 40 años, más de 1.000 víctimas, de las cuales más de la mitad eran niños, fueron asesinados aquí en el transcurso de tres días. Fue una tragedia que realmente conmociona la conciencia”, sostuvo O´Brien.

El abogado defensor de las víctimas, David Morales, consideró la desclasificación de información como “un gesto importante” de Estados Unidos.

Morales recordó que “la responsabilidad de Estados Unidos en la guerra civil fue primordialmente en la administración republicana de Ronald Reagan, que encubrió la masacre y mintió ante el Congreso que había condicionado la ayuda militar al respeto de los derechos humanos.

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