Tras una década de interrupción, el vuelo de este miércoles marca el retorno al turismo espacial de la agencia espacial rusa Roscosmos
TOPSHOT - The Soyuz MS-20 spacecraft carrying the crew of Russian cosmonaut Alexander Misurkin, Japanese billionaire Yusaku Maezawa and his production assistant Yozo Hirano blasts off to the International Space Station (ISS) from the Moscow-leased Baikonur cosmodrome in Kazakhstan on December 8, 2021. (Photo by Kirill KUDRYAVTSEV / AFP) KIRILL KUDRYAVTSEV
Moscú. Un multimillonario japonés llegó este miércoles a la Estación Espacial Internacional (ISS) en un vuelo de seis horas en una nave Soyuz, misión que marcó el regreso de la agencia espacial rusa al turismo orbital tras años de dificultades.
El multimillonario nipón Yusaku Maezawa, de 46 años, su asistente, Yozo Hirano, y el cosmonauta profesional Alexander Missurkin, que los llevó a buen puerto, montaron a bordo de la ISS a las 4:11 p. m., según imágenes retransmitidas por la Agencia Espacial Rusa, Roscosmos.
Su Soyuz se había acoplado a la estación orbital a las 1:40 p. m., seis horas después de haber despegado del cosmódromo ruso de Baikonur, en Kazajistán. Maezawa, un excéntrico magnate de la moda en internet, e Hirano estarán durante 12 días a bordo de la ISS.
De madrugada, el trío abandonó su hotel con el sonido de una canción tradicional que suele reproducirse para todos los cosmonautas antes del despegue. “Los sueños se hacen realidad”, tuiteó el millonario japonés este miércoles. “Estoy tan ilusionado como un niño antes de una excursión con la escuela”, aseguró Maezawa durante una conferencia de prensa, el martes.
Misurkin, por su parte, explicó que sus compañeros tendrán un programa cargado. Entre las actividades previstas hay un torneo “amistoso” de bádminton. El millonario se ha fijado 100 tareas para cumplir en el espacio y prevé documentar su estancia con videos publicados en su canal de YouTube.
Antes de la misión, Maezawa y su asistente se estuvieron preparando en la Ciudad de las Estrellas, una urbe construida cerca de Moscú en los años 1960 para formar a los cosmonautas. Actualmente hay diez personas a bordo de la ISS: cuatro estadounidenses, tres rusos, dos japoneses y un alemán.
La nave espacial Soyuz MS-20 que transporta a la tripulación del cosmonauta ruso Alexander Misurkin, el multimillonario japonés Yusaku Maezawa y su asistente de producción Yozo Hirano, despegó hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) desde el cosmódromo de Baikonur arrendado por Moscú, en Kazajstán, el 8 de diciembre. (KIRILL KUDRYAVTSEV/AFP)
Sector jugoso
Copiado!
El último viaje de un turista nipón al espacio se remonta a 1990, cuando un periodista acudió a la estación soviética Mir. El lucrativo sector de los vuelos privados espaciales se ha visto dinamizado por la entrada de los millonarios estadounidenses Elon Musk (SpaceX) y Jeff Bezos (Blue Origin), además del británico Richard Branson (Virgin Galactic).
Tras una década de interrupción, el vuelo de este miércoles marca el retorno a este sector de la agencia espacial rusa Roscosmos, aunque la industria aeroespacial del país esté minada por la corrupción y las dificultades técnicas y financieras.
En el 2020, con la puesta en servicio de las naves de SpaceX, Rusia perdió el monopolio de vuelos tripulados hacia la ISS y las decenas de millones de dólares que la NASA y otras agencias le pagaban por cada plaza a bordo de una Soyuz.
“No vamos a dejarle este nicho (del turismo orbital) a los estadounidenses. Estamos dispuestos a luchar”, afirmó este miércoles el director de Roscosmos, Dmitri Rogozin.
La misión con los dos japoneses está organizada por Roscosmos y su socio estadounidense Space Adventures. Entre el 2001 y el 2009, estas dos empresas ya habían enviado en ocho ocasiones a ricos empresarios al espacio. “Es genial (...) compartir esta gran aventura” con Maezawa, declaró a la AFP Tom Shelley, presidente de Space Adventures, presente en Baikonur.
Señal de la voluntad del sector espacial ruso de renovarse, Roscosmos envió en octubre un realizador y una actriz a la ISS para rodar el primer largometraje en órbita de la historia, adelantándose a un proyecto del actor estadounidense Tom Cruise.